domingo, 15 de enero de 2012

Brian Basham: Cuidado con los psicópatas corporativos - que siguen ocupando posiciones de poder

Perspectivas

Con los años he conocido a mi parte justa de los monstruos - los individuos deshonestos, en su mayor parte. Pero como la regulación en el Reino Unido y los EE.UU. ha aflojado sus restricciones, los monstruos se han multiplicado.

En un artículo recientemente publicado en el Journal of Business Ethics, titulado "Los psicópatas Corporativa: Teoría de la crisis financiera mundial", Clive R Boddy identifica a estas personas como psicópatas.

"Ellos son", dice, "sólo el 1 por ciento de las personas que no tienen conciencia o la empatía." Y argumenta: "Los psicópatas, llegando a los altos cargos clave dentro de modernas empresas financieras, que son capaces de influir en el clima moral de toda la organización y el rendimiento de un poder considerable, han causado en gran medida de la [bancaria] crisis".

Y el Sr. Boddy no está solo. En el libro ampliamente aclamado por Jon Ronson es la prueba de psicópata, el profesor Robert Hare le dijo al autor: "Yo debería haber pasado algún tiempo dentro de la Bolsa de Valores y psicópatas un asesino serial, arruinar familias psicópatas empresariales y políticos y religiosos arruinar economías Arruinan las sociedades.... "

Corte a una noche de agradable temperatura en Bahrein. Mi compañero, un importante banquero de inversión del Reino Unido y yo, estamos discutiendo el tipo de banca con más éxito que sabemos y lo que los motiva. Yo sostengo que a menudo se ajustan a las características mostradas por los psicópatas social.Para mi sorpresa, mi amigo está de acuerdo.

A continuación, hace una confesión sorprendente: "En un importante banco de inversión para la que trabajaba, se utilizaron pruebas psicométricas para reclutar a los psicópatas sociales debido a que sus características les convenía exactamente a altos cargos de finanzas corporativas".

Aquí fue uno de los mayores bancos de inversión en el mundo en busca de los psicópatas como reclutas.

Sr. Ronson habló con decenas de psicólogos sobre su comprensión de los daños que los psicópatas podían hacer a la sociedad. Ninguno de los psicólogos podrían haber imaginado, estoy seguro, la existencia de un banco que utiliza la ciencia de la localización como un mecanismo de reclutamiento.

Nunca he conocido a Dick Fuld, ex presidente ejecutivo de Lehman Brothers y el arquitecto de su caída, pero lo he visto en video y es aterrador. Él gruñó al personal de Lehman que quería "arrancar su [sus competidores] los corazones y se los comen antes de morir". Entonces, ¿cómo alguien como el señor Fuld llegar a la cima de Lehman? No es necesario para ver el video a la conclusión de que era extraño, usted podría tomar un poco más y leer un informe de 2.200 páginas por Anton Valukas, el abogado con sede en Chicago contratada por un tribunal de EE.UU. para investigar la quiebra de Lehman. Sr. Valukas reveló argucias sistémica dentro del banco, que describió las fallas de gestión y una cultura destructiva interna de imprudente la toma de riesgos digno de cualquier psicópata.

¿Por qué no fue el señor Fuld vio y se detuvo? He concluido que es la pregunta buenos viejos tiempos de la naturaleza y la crianza, pero con una nueva interpretación. Como yo lo veo, en su búsqueda de nunca acabar el crecimiento, el sector de servicios financieros ha buscado activamente a los monstruos con naturalezas como el señor Fuld y alimentado con los bonos y la alabanza.

Todos somos conscientes de que a veces las empresas tienen que ser reducidos para garantizar su supervivencia, y donde los cortes deben caer es tan relevante para una empresa como es, hoy en día, a la economía del Reino Unido, debe pesar sobre los ricos o los pobres?

Hacer los cortes no hace psicópatas de los cortadores, pero la falta del sector financiero de remordimiento por el dolor que anima a la gente para infligir es puramente psicopáticos. Sin duda, la acción de la corte debe ser una cuestión de dolor y pesar? Vida de las personas se dañan, incluso destruida. Sin embargo, no es así como el sector financiero que ve.

Tome Sir Fred Goodwin del RBS, por ejemplo. Antes de que él acumuló una pérdida corporativa de £ 24.1bn, el más alto en la historia del Reino Unido, fue idolatrado por la ciudad. En reconocimiento a su labor en la reducción de costes sin piedad en Clydesdale Bank recibió el apodo de "Fred el Shred", e interpretó que para todos los que valía la pena. Él más tarde fue descrito como "una empresa de Atila", un título de cualquier psicópata que se sentiría orgulloso.

Sr. Ronson informes: "Los departamentos de Justicia y juntas de libertad condicional en todo el mundo han aceptado las tesis de Hare que los psicópatas son, sencillamente, incurable y cada uno debe concentrar sus energías en aprender la manera de erradicar."

Pero, lejos de ser erradicado, aún están en su lugar y, a menudo en posiciones de poder aún mayor.

Como el Sr. Boddy advierte: "Los psicópatas corporativos mismo, que probablemente causó la crisis por su egoísta codicia y la avaricia, están asesorando a los gobiernos sobre la manera de salir de la crisis más, si los psicópatas teoría social de la crisis financiera mundial. crisis es correcta, entonces estamos muy lejos de la final de la crisis. De hecho, es sólo el final del principio. "

Me familiaricé con los psicópatas primeros años de vida. Eran los hombres duros que aterrorizó al sur-este de Londres cuando yo estaba creciendo. La gente como "Mad" Frankie Fraser y los hermanos Richardson. Eran lo que solíamos llamar "rojo niebla", los hombres, y se asustan porque no atacó con el miedo, la piedad ni remordimiento.

En cuanto a los señores Hare, Ronson, Boddy y otros, me he dado cuenta de que algunos psicópatas "forjar carreras en las empresas. El grupo se llama psicópatas de las empresas". Se pulen y plausible, pero eso no los hace menos peligrosos.

Al tratar de entender las complejidades de lo que salió mal en los años previos a 2008, he desarrollado una regla: "En un mundo no regulado, las personas menos principios ascenso a la cima." Y no hay ninguno que son menos de principios de los psicópatas corporativos.

Brian Basham es un veterano de la ciudad el hombre de relaciones públicas, el empresario y periodista

Publicado en el periodico virtual THE INDEPENDENT

domingo, 18 de diciembre de 2011

ANDRES CALAMARO - AMERIKA (2009) EP PROMOCIONAL


Finalmente, he regresado, trataré de ser constante, no lo prometo, pero lo intentaré, esta vez regresamos con este EP promocional que llegaba como regalo en la edición argentina de la antología ANDRÉS, la diferencia con la edición hispana era el gramaje del cartón de la caja que lo contenía, pero este EP compensaba y hasta superaba una diferencia de peso, creo que a estas alturas debe estar agotada esta edición... Vamos al repaso del contenido:

1. TODO LO DEMÁS (Grabado en Guadalajara TEATRO DIANA en Octubre del 2008): Una versión imp
actante, con la banda a 100 Km/hora en este tema del "Alta suciedad", que gran tema, imprescindible en aquella gira del 2008 en la que Andrés dejo el alma y llegó luego de 11 años a Lima, los coros estremecedores de Candy y Tito y el registro para la posteridad de Guido. Un guiño a Bob Dylan. Temazo!!!.

2. CHICAS (Grabado en el DF Auditorio Nacional en Octubre del 2008): Del quíntuple Salmón, ¿quién no ha cantado esta canción por las calles un fin de semana?, ¿quien alguna vez no ha recibido aquel consejo genial del mas viejo del bar?. El detalle, es el cambio de frase "No se si habrás podido por los dos: como yo" que le da un giro de 180 grados al tema.

3. SOY TUYO (Grabado en el Parque Simón Bolívar de Bogota en Octubre del 2008): De la Lengua Popular, esta versión destila sangre, empieza con un juego de frases indescifrable, hecha en estudio, para alguien especial, pero conforme avanza es imposible no ser vulnerable a esta interpretación, la cereza es el enlace de "Contigo" de Joaquín Sabina.

4. LOS AVIONES (Grabado en el Parque Simón Bolívar de Bogota en Octubre del 2008): Si el anterior tema te dejaba al borde del quiebre, aquí se baja el telón, la voz quebrada de Andrés, el sentimiento en el aire, las voces en súplica de la gente por el termino del amor, el cigarro mojado, y el sueño perpetuo aunque pasen mil aviones, .... es imposible no terminar con el corazón en la mano y las lágrimas en el pañuelo, las letras olvidadas, y el público...ese gran público!!!, la guitarra de Diego y la salsa cerrando este hermosa interpretación...

5. CANAL 69 (Grabado en Guadalajara TEATRO DIANA en Octubre del 2008): El tema de los Rodríguez, con 3 guitarras, el termino perfecto para una noche que se repitió en Bogota y Lima, insuperable!!! Un homenaje al público mejicano y colombiano que seguramente superaron cualquier expectativa a esta insuperable gira...

Gracias Andrés!! Te seguimos esperando!!!



Si deseas los tracks, puedes escribirme a: alejandro_cf@hotmail.com

MAN RAY - MAN RAY (1988)



"No hay más progreso en hacer arte, que en hacer el amor,
simplemente hay diferentes formas de hacerlo"

MAN RAY




Seguimos con el recuerdo de las mejores colaboraciones realizadas por Andrés Calamaro en su larga y productiva carrera, esta vez con uno de los grupos argentinos mas queridos, este primer disco es probablemente el mejor de su carrera y registra una colaboración importante ya que participa en más de la mitad del disco, ademas de haberlo producido musicalmente. Exactamente su participación se da en los temas "impracticidad" en el piano, "extraño ser" en piano y coros, "ser turista" en los coros, "te voy a fotografiar" en los coros, "hay confusión" en coros, "señal que te he perdido" como compositor, piano y coros (incluso esta fue una versión previa a la que aparecio en el album Nadie sale vivo de aqui de 1989) y en el tema "San gullap" en los coros.

Man Ray fue un dúo acústico que se forma en 1987, integrado por Hilda Lizarazu y Tito Losavio, con el acompañamiento de Laura Gómez (bajo) y Pablo Buratti (batería). La cara visible del grupo fue siempre Hilda, integrante de Los Twist y corista de Charly García y con ella se identificó a todos sus temas: «yo soy naif, pero también tengo una profundidad, soy un poco de ambas cosas. Pero eso me sale naturalmente, no es una fórmula que trato de conseguir. Soy una chica grande que tengo por momentos visiones adolescentes de las cosas y por eso recibo la densidad de lo que sucede realmente» (El Expreso Diario, 6/11/95).

El 27 de diciembre de 1988 se presentaron en el Festival de la Democracia, organizado en la avenida 9 de julio, en el cual se congregaron 150.000 personas para ver a Soda Stereo, Spinetta, Fito Páez y Los Ratones Paranoicos, entre otros. Ese mismo año editaron el primer álbum ("Man Ray"), producido por Andrés Calamaro, que casi no contó con difusión. Años después, el tema "Todo cambia" se convirtió en un hit, al ser utilizado para la cortina musical de un programa adolescente.
El grupo entró en una especie de recesión, entre 1989 y 1991, provocada por los trabajos paralelos de Lizarazu (con García) y Losavio (guitarrista de Los Twist). Superada esta etapa, comenzó la gestación de la segunda placa. Solventado por un fan que ofreció el dinero, Man Ray grabó "Perro de playa" (1992) y salió a ofrecerlo a las discográficas sin demasiadas expectativas comerciales. A mitad de año fue relanzado con apoyo de la compañía y llegó a vender cerca de 30.000 copias antes de los seis meses. «El grupo se transformó en algo que podía dar plata y pudimos dejar las actividades paralelas», afirma Losavio.

En 1995 se suma Enrique Piccolini, quien co-produjo el cuarto álbum "Piropo". Para la ocasión fueron varios los artistas invitados: Jaime Roos, Miguel Zavaleta, Willy Crook y Federico Gil Solá. "El comisario Miguel" fue el primer corte radial. «"Piropo" tiene pop, reggae, murga, algo de rock y un poco de disco, pero paradójicamente no se encuentra nada de ello en estado puro. El perfil que Man Ray le dio a cada uno de los catorce temas es no sólo mezclar los estilos dentro del disco, sino también en las mismas canciones» (No de Página/12, 26/10/95).

Les dejo un especial realizado en el año 2007 por la revista RADAR:

Sola en los bares

Después de separar Man Ray, volver a los escenarios con Charly García en el Luna Park y vivir tres años de relajado autoexilio en Córdoba, Hilda Lizarazu volvió a Buenos Aires con una hija de dos años y medio y canciones listas para grabar su primer disco solista, “Gabinete de curiosidades”. De vuelta en el barrio, habló con Radar de todo esto, y de por qué decidió dejar de llamarse Hilda.

Por Martín Pérez

Como Los Angeles, pero pobre y sin el mar.

Así es como Hilda Lizarazu define Córdoba, una provincia en cuyo interior se autoexilió sin ningún complejo tres años atrás, cumpliendo con un sueño que fue creciendo dentro suyo: el de irse a vivir a un lugar con otro paisaje que el de la ciudad. “Yo creo que es un sueño que todo bicho de ciudad tiene, el de irse a vivir a una playa o al campo, de poder elegir vivir en un espacio rodeado de naturaleza”, calcula Hilda, que asegura estar agradecida de haber podido cumplir su deseo. “Pero no tenés ni idea del lugar al que me fui”, se entusiasma la cantante. Con su habitual pelo corto, ahora de decidido color cereza, la cantante habla sentada en la cocina de su casa de siempre, en pleno corazón del Palermo más de moda, al que abandonó cuando el goce de la música junto a su grupo Man Ray se le volvió rutinario, y decidió irse a vivir una historia campestre para poder contarla al volver. “Porque la verdad es que nunca pensé que me iba para siempre”, confiesa, feliz de haber regresado al mismo lugar del que partió, pero más feliz aún de haberse ido.A pesar de haber nacido en Curuzú Cuatiá como resultado del azar de los destinos oficiales de un padre militar, Hilda siempre fue una porteña hecha y derecha desde que a comienzos de los ‘80 se apartó de un exilio materno que la instaló en Nueva York durante casi toda su adolescencia.

Apenas regresó supo internarse en el under porteño de la época, primero como novia de Miguel Zavaleta, luego como fotógrafa rockera y siempre como vocecita al fondo de grabaciones encontradas de todo tipo hasta pasar decididamente al frente como reemplazante de Fabiana Cantilo en Los Twist. La década del 90 la consagró primero como la última gran voz de Charly García antes de Say No More y como la líder de Man Ray junto al guitarrista Tito Losavio, que fue su pareja en los comienzos del grupo. Un proyecto por el que luchó durante más de una década tanto por el lado alternativo como por el corporativo, hasta que lo abandonó todo para irse a Córdoba.“Lo que sucedió es que sentí la necesidad de cambiar de paisaje radicalmente, de salir de la luz del reflector”, intenta explicar Hilda, que después de estar más de un año con la idea rondándole en la cabeza, terminó yéndose a vivir con su actual pareja a las afueras de Sinsacate, un pueblo agrícola ubicado al norte de la provincia de Córdoba, cercano a Jesús María y distante unos doscientos kilómetros de Santiago del Estero. “Me fui al interior del interior”, cuenta la cantante, que conoció el lugar gracias a una amiga museóloga, que vive en una casa centenaria y es directora del Museo Jesuítico del lugar. Justo había quedado deshabitada una vieja pulpería, y allí fue donde se instaló la pareja. “Un lugar enorme, fantástico, una casa colonial por cuya puerta pasaba el Camino Real, que es un camino de tierra que está a unos dos kilómetros de la ruta 9, la que va a La Quiaca.

"Pero el Camino Real es el trazado por los Incas, que llevaba hasta el Alto Perú”, se entusiasma, y asegura que cuando sus amigos llegaban hasta allá se quedaban con la boca abierta. “De mis amigos músicos fueron Fabi Cantilo, Tito Losavio y Daniel Melingo”, enumera. ¿Y Charly? “No fue hasta allá, pero yo escuchaba sus discos todos los días. Me morí con esas cintas en vivo recuperadas de Seru Giran, por ejemplo. La casa era grande, así que escuchábamos la música bien fuerte, hasta que las vacas pedían basta”, explica, y lanza una carcajada. Olvidate de mí Auriculares del walkman al cuello, una pelada que aún no es definitiva y tiene ciertos restos de pelo y, oh curiosidad, los anteojos negros bien guardados en el bolsillo de la camisa. Publicada a toda página tanto en el especial de la revista Rolling Stone dedicado a Luca Prodan como en el libro Aviones, del poeta Vicente Luy –uno de los integrantes de la “familia” que Hilda armó en Córdoba–, aquella foto de Luca Prodan es la primera que le viene en mente a la fotógrafa Lizarazu cuando recorreaquellos primeros años porteños del otro lado de la cámara. Suerte de Annie Leibowicz del rock argentino de los ‘80, la mirada naturalista y en blanco y negro de Hilda inmortalizó a todos los personajes de la época para la revista Humor, entre otras. “Esa foto de Luca me gusta porque creo que es uno de los pocos retratos en que aparece sin anteojos negros, mirando de frente y con una actitud relajada. Me encantaría ampliarla en dos metros por uno”, sueña.

Aunque Hilda asegura no haber hecho nunca un balance de su vida durante sus tres años en Sinsacate, sí se sumergió en su archivo fotográfico pensando en realizar una muestra de retratos de rockers de los ‘80 que nunca concretó. “Participé de una muestra fotográfica relacionada con la maternidad, pero no llegué a montar mi propia exposición, que es una idea a la que regresaré luego de terminar mi primer disco solista”, asegura, satisfecha con su pasada labor de fotógrafa. “Me gusta la mirada de la gente a la que fotografié”, señala. “Aunque podría haber hecho más cosas. Pero empecé a cantar cada vez más, y los tiempos no me dieron. A veces me siento batichica, pero no siempre se puede. La capita de golpe me empieza a quedar corta”, dice, y se ríe.

Si la fotografía la fue dejando de a poco, a la hora de terminar con su grupo con nombre de fotógrafo surrealista la cosa fue un poco más de golpe. “Recuerdo que cuando lo decidí fue subiendo en el ascensor de una radio con los demás integrantes del grupo, para que nos hicieran una nota”, cuenta Hilda, que en la ultima época de Man Ray, junto a Losavio, consideró como un triunfo seguir siendo un grupo, y no un dúo acompañado por una banda. “Siempre me proponían hacer cosas como Hilda Lizarazu y Man Ray, y yo decía: no, no; nosotros somos una banda”, recuerda, y concede que ese fue justamente el error fundamental que llevó a la separación. “Ni Tito ni yo nos atrevimos a asumir que éramos un dúo”, explica ahora. Formado a fines de los ‘80 y con un disco debut producido nada menos que por Andrés Calamaro, Man Ray sobrevivió hasta los ‘90 gracias a que un fan aportó el dinero para grabar el segundo álbum, Perro de playa (1991).

Batallando desde los márgenes de la industria, a la hora de su deserción al grupo –que había atravesado muchas formaciones, pero se había estabilizado con Pat Coria en bajo y Lautaro Cottet en batería– ya le habían ofrecido renovar su contrato con la compañía discográfica. “Todos se sorprendieron cuando yo dije que no seguía”, cuenta. “Pero al final fue como una cuestión de piel, la energía ya estaba como sucia y a mí todo me hacía un poco de ruido”, intenta explicar Hilda, que no considera el final del grupo por el que batalló durante tanto tiempo como un fracaso. “Para mí no fue el final, sino el comienzo de esto que estoy haciendo ahora.”Nuevos hippies“Ser padre sí que es un laburo... ¡otra que hacer discos!”, dice, y jura y perjura que no se fue a Córdoba a tener un hijo, sino que se fue a Córdoba y tuvo un hijo. Una hija, para más datos. A la que bautizaron Mia pensando que era un nombre italiano, y resultó ser escandinavo. “Allá es como si fuese María”, cuenta la madre, a la que ahora se le juntan los dos trabajos, el de ser –precisamente– madre, y el de hacer un disco. “Volví a componer canciones cuando quedé embarazada”, precisa. “Con la placidez de la placenta, la calma obligada de la panza, ahí me puse otra vez a tocar la guitarra.”

Cuenta Hilda que los primeros meses en Sinsacate los pasó encerrada, y escapándole a toda mirada ajena. “Cada vez que iba a un negocio y me decían Usted se parece a la de Man Ray, decía que no era yo”, confiesa. “Me la pasé jugando con eso, hasta que después de un tiempo ya me conocían todos.” En aquel principio también se negaba educadamente a cualquier nota telefónica o lo que sea, hasta que el teléfono dejó de sonar. Pero, un día, volvió a hacerlo. “Me llamaron unas chicas y me preguntaron si quería tocar. Yo venía de un año y medio de silencio total, y la verdad que la idea metentó”, confiesa la cantante, que en aquel Teatro de la Luna realizó su primer recital sola con la guitarra. “Me dije: ¿a ver si me la banco? Y estuvo bárbaro. Me acuerdo que esa noche Mia quiso mamar, así que le di el pecho y después salí al escenario a tocar”, recuerda.

Una vez roto el aislamiento, a partir de ese junio empezó a fantasear nuevamente con la idea de salir a tocar. Realizó shows esporádicamente, tanto en Córdoba como en Buenos Aires, y comenzó a armarse un nuevo repertorio con temas que fue componiendo durante sus tres años en el interior del interior. “Paisaje y ciudad”, “Primera flor” y “Microclimas” son algunos de los nombres de las composiciones que formarán parte del primer disco solista de la ex Man Ray. Que también será ex Hilda, porque ahora pasará a llamarse artísticamente Lizarazu a secas. Y el álbum también ya tiene su nombre: Gabinete de curiosidades. “Así se llamaba el museo de los reyes, donde tenían desde un huevo de ñandú hasta un cuerno de unicornio”, explica Hilda, cuyo repertorio heterogéneo es también una colección de curiosidades musicales, homogeneizadas por la misma voz. El museo Lizarazu sueña con abrir las puertas para la primavera, aunque aún no hay una compañía discográfica comprometida en el proyecto. “Si hace falta lo saco de manera independiente”, asegura Hilda, mientras hace escuchar las versiones de sus nuevos temas grabadas con los músicos que fue conociendo en Córdoba. “Allá son medio renegados de lo que tienen, y se la pasan armando guetos. Yo los fui conectando, y fueron tocando para mí”, cuenta Lizarazu, que –entre otros proyectos– prestó su voz al disco de un tecladista llamado Alfonso Barbieri y reclutó para su proyecto a Andrés Oddone, una eminencia de la música electrónica cordobesa. Aunque su reinserción porteña hizo que los músicos cordobeses quedasen allá, en Córdoba. “Quiero grabar el disco convocando a un productor para cada tema, pero hay que ver cómo termina saliendo todo. Por ahora sólo tengo los temas.”

Tierra sagrada Para quienes llenaron el Luna Park con el que Charly García presentó el año pasado su disco Influencia, aquel show fue el que quedó como el regreso de Hilda Lizarazu a los grandes escenarios. “Yo tengo una buena relación con Charly, nunca nos peleamos ni nos dejamos de hablar ni nada”, explica. “No sé cómo explicar el cariño que le tengo. Me parece una persona brillante y lo quiero mucho. A veces lo querés matar, como a la gente que querés. Pero a mí siempre él me importó como persona. Y, además, poder cantar parte de sus hermosas melodías es todo un honor”, se desarma Hilda, que para la época de aquel Luna Park en el que Charly estrenó banda justo estaba de paso por Buenos Aires para tocar en un local de Palermo. “García se enteró que estaba por acá y me llamó, y yo le dije que era un orgullo, pero que teníamos que ensayar. Fue un show hermoso, con un repertorio bárbaro”, recuerda la exiliada voluntaria, que después del Luna se volvió a su pulpería en Sinsacate. Pero al fin de semana siguiente se reencontraba con la banda y García en el siguiente show programado en el interior.

La idea de sumarse definitivamente a la banda de Charly fue descartada ya que una agenda repleta de shows internacionales no coincidía con su tranquila vida en el interior del interior. Ya reinstalada en su hogar de siempre en la calle Honduras, Hilda cuenta que lo primero que hizo cuando se enteró de la muerte de María Gabriela Epumer fue ir a la casa de García. “No se me ocurrió hacer otra cosa”, confiesa. Durante todo ese día, Charly no paró de tocar uno de sus temas nuevos, “Asesiname”. La imagen de Charly cantando “Quiero que me maten” la persiguió hasta su hogar, donde no puede evitar revivir el recuerdo preparando un té para Radar y para ella. “¿Tan duro es ser una estrella de rock?”, se pregunta Hilda cuando surge el tema. “Porque una estrella de rock también puede ser algo lindo, una persona que tiene brillo propio y puede darle luz a los demás”, calcula, mientras se le apunta que unaestrella también es el centro de un sistema solar, con todos girando alrededor suyo atraídos por una gravedad que, de propasarse, puede terminar convirtiéndose en un agujero negro. “Es verdad: es muy difícil mantener ese equilibrio, y por eso hay tanta gente desequilibrada”, concede Lizarazu, que como siempre es un personaje que deambula entre los conceptos sin permitirse ser jamás demasiado contundente.“No sé cuál es el beneficio de la duda, pero yo sin dudas lo tengo”, asegura, y se ve a sí misma como ese personaje que Roxana Arquette interpretaba en el corto de Scorsese incluido en Historias de Nueva York, aquella aprendiz de pintor envuelta en dudas. “Cada vez que hago algo, no dejo de pensar: ¿estará bueno esto?”, confiesa, y murmura que eso es algo que nunca le pasa justamente a Charly, que tiene una autoestima muy pero muy grande.

“Ya entrando en la doctora Lizarazu, creo que eso puede tener algo que ver con una cosa de la niñez, si de chico te estimularon y te decían que todo lo que hacías era bárbaro. Y eso fue algo que a mí no me pasó”, confiesa Hilda, que no puede dejar de reírse de las doctorales conclusiones que remiten a su infancia de alumna pupila, con una semana de reclusión y un fin de semana de fiesta en fiesta, intercambiando discos de Invisible, Pescado Rabioso y Polifemo, y cantando en la guitarra temas de Sui Generis. “Mirá, al final yo tengo esa cosa de mujer pupila que siempre me juega en contra, y del otro lado mi parte vasca, que me da toda la fuerza necesaria para seguir haciendo cosas antes que vuelva la pupila y me diga que no, esto es una porquería”, bromea Lizarazu, la ex Hilda, una chica con suerte, toda una curiosidad en su propio museo. El de los sueños cumplidos.

MAN RAY - MAN RAY (1988) Para tener el disco puedes enviarme un correo: alejandro_cf@hotmail.com

P.D.: Gracias a los comentarios y deseos...regresamos!!! Muchas gracias!!

Veneno (Diciembre del 2011)

viernes, 26 de marzo de 2010

viernes, 4 de diciembre de 2009

Dudas sobre impacto humano en el clima

Al parecer, todo el bombadeo mediatico que sufrimos durante estos ultimos años sobre "el calentamiento global" sería una gran farsa orquestada por las potencias en crísis para frenar a las potenciales nuevas potencias...se abre otra caja de pandora en la política internacional...

Redacción
BBC Mundo

A unos días de iniciarse la cumbre sobre cambio climático en Copenhague, Dinamarca, salieron a la luz unos correos electrónicos "hackeados" a un instituto de investigación que sugieren que el cambio climático no es causado por las actividades humanas, informó el negociador por Arabia Saudita.

Una investigación policial en curso revelará si el material fue "hackeado" o si de alguna manera se filtró.

Mohammad Al-Sabban le dijo a la BBC que este tema tendrá un "impacto enorme" en la cumbre de Naciones Unidas (ONU) a realizarse la semana próxima, donde participarán países que se niegan a recortar las emisiones de gas de efecto invernadero.

Algunos científicos sostienen que estos correos electrónicos provenientes de la University of East Anglia, en el Reino Unido, no alteran el concepto de que el calentamiento global es producido por el hombre.

La polémica de los correos surgió dos semanas atrás, cuando cientos de mensajes entre científicos de la Unidad de Investigación Climática (CRU, por sus siglas en inglés) de la universidad y sus pares en el mundo fueron hechos públicos en internet, junto con otros documentos.

Una investigación policial en curso revelará si el material fue "hackeado" o si de alguna manera se filtró.

La CRU mantiene una de las bases de datos más importantes del mundo sobre cómo las temperaturas globales han cambiado con los años.

Los más escépticos alegan que estos correos electrónicos socavan la tesis científica que sostiene que el cambio climático es provocado por las emisiones de gas de efecto invernadero como consecuencia de las actividades humanas, caso que ya se conoce como "Climagate" ("Escándalo climático").

Pero recién ahora se ha materializado como un tema que puede influir en las negociaciones de Copenhague, que en teoría deben establecer un nuevo acuerdo global sobre cómo combatir el cambio climático en reemplazo del Protocolo de Kioto.

Postura saudita

Arabia Saudita es un miembro influyente del bloque del G77/China, que lidera la posición de los países en desarrollo en varios asuntos en las negociaciones climáticas de la ONU. El G77/China mantiene una posición de no asumir compromisos de reducción de emisiones de gases contaminantes.

Es un claro intento por desacreditar la evidencia científica y por sembrar confusión con miras a las conversaciones de Copenhague

Malini Mehra, fundador del Centro para los Mercados Sociales en India.

El negociador saudita Al-Sabban dejó en claro que espera que el G77/China descarrile el principal objetivo de la cumbre: estipular las limitaciones a la emisión de gases contaminantes.
Al-Sabban le dijo a la BBC que "parece que por los detalles del escándalo no existe ningún tipo de relación entre las actividades humanas y el cambio climático".

"El clima ha estado cambiando por miles de años, pero por razones naturales y no inducidas por humanos.

"Así que cualquier cosa que la comunidad internacional haga para reducir las emisiones de gases contaminantes no tendrá efecto en la variación natural del clima".

Y aseguró que, considerando que otros países comparten esta visión, los gobiernos no estarían preparados para apoyar ningún acuerdo que pueda afectar el crecimiento económico por muchos años, hasta que "nuevas evidencias" establezcan la base científica.

Sin embargo, agregó Al-Sabban, los gobiernos podrían comprometerse a adoptar medidas "sin costo alguno" para limitar las emisiones, mientras que las naciones occidentales deberían prepararse para asistir financieramente a los países pobres y vulnerables.

Por último, Al-Sabban dijo que la cumbre de la ONU debería impulsar una "investigación completa" sobre el tema de los correos electrónicos "hackeados".

Como el primer productor mundial de petróleo, Arabia Saudita se ha opuesto a los intentos por reducir las emisiones de carbono, y ha sostenido que debe recibir compensación financiera por la "pérdida" de ganancias, teniendo en cuenta que la limitación a las emisiones puede limitar la venta de crudo.

"Evidencias irrefutables"

Mientras tanto, India ya se ha fijado un objetivo para reducir las emisiones de carbono en un 20-25% para 2020, "siempre y cuando obtengamos apoyo de la comunidad internacional", señaló el ministro de Medio Ambiente, Jairam Ramesh.

El clima ha estado cambiando por miles de años, pero por razones naturales y no inducidas por humanos. Así que cualquier cosa que la comunidad internacional haga para reducir las emisiones de gases contaminantes no tendrá efecto en la variación natural del clima.

Mohammad Al-Sabban, negociador de Arabia Saudita ante la ONU

Otras voces se alzaron contra la información contenida en los correos electrónicos, como la de Malini Mehra, fundador del Centro para los Mercados Sociales en India.

"Es un claro intento por desacreditar la evidencia científica y por sembrar confusión con miras a las conversaciones de Copenhague", indicó.

Una portavoz de la Comisión Europea aseguró, por su parte, de que con o sin el "hackeo" a los correos de la CRU, la evidencia de que el cambio climático es causado por el hombre es "irrefutable" y que "científicos del mundo entero están de acuerdo en que el cambio que estamos experimentando no se debe a una variación natural".

"Si no actuamos, el cambio climático aumentará y provocará daños mayores al mundo natural y a la sociedad", aseveró.

A principios de esta semana, el director de la CRU, Phil Jones, renunció a su cargo a la espera de los resultados de la investigación sobre los correos electrónicos.

La universidad anunció que la revisión estará liderada por Muir Russell.

Otros académicos prominentes sostienen que los contenidos de los correos electrónicos no cambian en nada las conclusiones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de 2007.

jueves, 3 de diciembre de 2009

El misterio del escuadrón de la muerte

De izquierda a derecha, los cuatro muertos del 17 de octubre de 2007 (fila superior): Víctor Enríquez Lozano, Ronald Reyes Saavedra, Carlos Esquivel Mendoza y Carlos Mariños Ávila. Por ellos el Ministerio Público ha pedido cadena perpetua para el coronel Elidio Espinoza y otros nueve policías. Más asesinados (fila inferior). En los casos de Alexander Fernández y Helbert Quevedo, a la izquierda y al centro, el Ministerio Público ha presentado acusación. El tercero es el “Loco Johnny

La investigación del denunciado asesinato masivo de delincuentes en Trujillo produce una guerra fría entre la Policía y el Ministerio Público. Al amparo del D.L. 982, la mayoría de casos fueron archivados.
Por Ricardo Uceda
El jefe policial de La Libertad, general Raúl Becerra, reveló el 20 de octubre pasado que en Trujillo han muerto 56 delincuentes en enfrentamientos con la policía. De inmediato el ex director de la PNP Gustavo Carrión, escribió en el blog Espacio Compartido que ello sugería una perversa tendencia en la lucha contra la inseguridad. “El uso letal de las armas de fuego para eliminar delincuentes –añadió– lo único que provocará será la retaliación de la violencia”.
Documentos y testimonios recogidos para este informe permitieron alimentar una base de datos de 46 delincuentes muertos a balazos por la policía de Trujillo entre el 2007 y el 2008, y confirmar la alta cifra de presuntos asesinatos. Entre otras fuentes fueron entrevistadas 31 personas vinculadas a las víctimas, algunas de las cuales dicen ser testigos directos de que fueron detenidas por la policía. La forma de las muertes es casi la misma, y no es un secreto.
En la ciudad se asume con naturalidad que hubo una eliminación sistemática de maleantes. En privado, la mayoría lo aprueba. En un caso típico de la versión oficial, los integrantes de una patrulla –de casualidad o avisados por terceros– sorprenden asaltando a dos o más ladrones. Estos huyen, disparando a los policías, quienes, al darles el vuelto, los matan. Acto seguido, las pericias balísticas demostrarán que los abatidos estaban armados y que sus armas fueron disparadas.
La prensa local y algunos medios de Lima han hablado de un grupo de ejecuciones dirigido por el coronel PNP Elidio Espinoza, ex jefe del Escuadrón de Emergencia Este y hoy a cargo de la Divincri. A su vez, la policía, con un indisimulado apoyo político del gobierno, ascendió y premió a Espinoza, para quien el Ministerio Público pide cadena perpetua. La policía de Trujillo goza de reconocimiento ciudadano, porque ha arrinconado a la delincuencia. Aunque todos los días hay hechos violentos y menudean noticias de asesinatos en las primeras planas, en su mayor parte son, según las versiones periodísticas, delincuentes que se han matado entre sí.
La situación es el resultado directo del Decreto Legislativo 982, dado en julio del 2007, que eximió de responsabilidad penal a policías que “en cumplimiento de su deber y en uso de sus armas en forma reglamentaria, causen lesiones o muerte”. Hay que suponer que casi de inmediato los delincuentes trujillanos tuvieron la mala idea de enfrentarse a balazos con la policía. La racha de muertos por enfrentamientos comenzó precisamente en agosto del 2007. Terminó a fines del año pasado, cuando empezó a actuar una asociación trujillana de defensa de los derechos humanos de los delincuentes.
Miembros de conocidas bandas se han entregado porque temían estar en una lista negra de próximos ejecutados. Su atemorizada versión apareció sin medias tintas en los medios. Sin embargo, a Rafael Reyes Velásquez, “Loco Johnny”, no le sirvió haber alertado públicamente que la policía quería matarlo. El 20 de febrero de 2008 envió una carta de denuncia a la Asociación Pro Derechos Humanos. Tres meses después estaba muerto. César Velásquez, un ex presidiario no requisitoriado, dijo para esta nota que no sale de su casa porque no desea que lo maten. Ha abandonado, asegura, toda actividad delictiva. Cuando las muertes se multiplicaron, continuamente miraba por la ventana de su casa en el barrio El Alambre para ver si venían por él. Pues en la otra versión, la de los familiares de los muertos, la policía secuestró a sus futuras víctimas de sus casas, los ejecutó, y luego publicitó una escena de fuego cruzado.
Segundo Correa, quien se supone que es el delincuente más sanguinario que hoy por hoy conoce Trujillo, acaba de publicar una carta en el diario Correo advirtiendo que no se enfrentará a tiros con la policía. Correa, conocido como “Paco”, niega ser asesino y jefe de banda. Aún no está requisitoriado.
Su abogado, Víctor Peralta, quien también defiende a los familiares del fallecido Loco Johnny, dice que Correa sabe que su vida corre peligro porque los medios, con información de la policía, están publicitándolo demasiado. “Eso pasó en anteriores casos –añadió–. Justo después de que los diarios vuelven famoso a un delincuente, aparece muerto en un enfrentamiento con la policía”.–Nosotros les hemos ganado la moral –dijo el coronel Elidio Espinoza para este artículo–. Pero no porque los ejecutemos. Los hemos identificado y mostramos al público sus rostros y sus viviendas.
Cada muerte por enfrentamiento real o fingido ha sido investigada por el Ministerio Público, que vive una guerra fría con la policía. La versión que reciben diversos ministros del Interior de los últimos dos años es que los fiscales entorpecen la lucha contra la delincuencia. El malestar llegó hasta la Fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, quien, tras pedir informes, recibió una explicación contundente del presidente de la Junta de Fiscales de La Libertad, Daniel Cerna: diversas fiscalías investigaban numerosas muertes de delincuentes, en las cuales participaron directa o indirectamente unos 50 policías. Cuando Echaíz fue a Trujillo, en febrero del 2009, hubo una marcha de deudos frente al Ministerio Público de Trujillo, y recibió a una delegación de tres personas.–Usted es madre como yo –le dijo Angelita Ávila, madre de Carlos Iván Mariños, uno de los muertos–. Le voy a contar cómo se llevaron a mi hijo y usted sabrá si soy sincera. Y creo que usted, en mi lugar, estaría como yo, pidiendo justicia.
Cerna dijo para este informe que la Fiscal de la Nación se ha convencido por sí misma de que las investigaciones que llevó a cabo el Ministerio Público de La Libertad son necesarias y complejas. El Ministerio Público ha ido archivando los expedientes uno por uno, y también estas disposiciones tuvieron un patrón: hubo un arma en poder del muerto, los peritajes balísticos de la policía dijeron que fue disparada, los testigos son familiares, los guardias implicados estaban de servicio. En la mayoría de casos los fiscales citan el D.L. 982 para sustentar su decisión. Otros, además, señalan que es un criterio imperante en el Ministerio Público priorizar acusaciones sólidas, que puedan ser defendidas exitosamente en un juzgado. Las que no tienen buen prospecto deben dormir en el archivo hasta que aparezca nueva evidencia.
Después de enviar al archivo la indagación de unas 21 muertes, el Ministerio Público se centró este año en otras 25, concentradas en 16 expedientes. De este total, los fiscales decidieron acusar en solo dos casos. Por orden del juez tendrán que hacerlo en otro caso, que inicialmente fue archivado. Podría haber una acusación más, correspondiente a una investigación que acaba de ser concluida, si el fiscal lo estima conveniente. La mayoría de las indagaciones tuvieron a Elidio Espinoza como protagonista.–De 23 investigaciones que me involucran, 21 han sido archivadas por el Ministerio Público –dice Espinoza con las disposiciones en la mano–. No lo digo yo, lo dice un fiscal. Entonces, ¿dónde está el escuadrón de la muerte?
Los primeros cadáveres de la racha que se inicia con el D.L. 982 pertenecieron a tres hombres abatidos a tiros la madrugada del 13 de agosto de 2007 en las inmediaciones del restaurante campestre La Rueda. Les dispararon dos vigilantes del local, quienes resultaron ser policías que trabajaban allí en sus días de descanso. Según la manifestación de estos, José Murrugarra, su hijo Johnny y César Deza, irrumpieron a balazos para llevarse los ingresos del día anterior. Ellos contraatacaron con eficacia cinematográfica, pues eran menos y mataron a todos los agresores. El dueño del local corroboró esta tesis, pero no los familiares de los muertos que en ese momento estaban en La Rueda, para quienes hubo un lío de borrachos. La fiscalía archivó el caso luego de que las pericias balísticas indicaron que los atacantes habían disparado.
Un mes después, César Sancho Rodríguez, “Pichón”, fue muerto de cuatro balazos en El Porvenir, por miembros del Escuadrón de Emergencia Este. Los policías manifestaron haber sido blanco de disparos de delincuentes que huían luego de que fueran sorprendidos asaltando en la esquina de Sánchez Carrión y Los Héroes. Eran tres: dos escaparon y Pichón cayó muerto cuando la policía repelió el ataque. Su madre, Jenny Rodríguez, y su hermana, Rosa Verde, dijeron que muchos vecinos les aseguraron que Pichón había sido capturado con vida en una vivienda en la que se escondió. Pero estos testigos, si existen, nunca declararon ante la fiscalía, que archivó el caso.
En cambio sí presenta fisuras la versión oficial de la muerte de Julio Merino Bayona, “Gallo”, la tarde del 21 de septiembre del mismo año. Había asaltado a Karla Paredes, amenazándola con una pistola, según refirió la misma agraviada. La policía lo persiguió y abaleó en su huida y llegó agonizando al Hospital Regional. Hechas las pericias, resultó que Merino no había usado un arma de fuego. El fiscal únicamente recogió el testimonio de los policías intervinientes, basado en que Gallo disparó contra ellos, y envió a los archivos la investigación preliminar. No fue posible obtener testigos directos con una versión distinta para este artículo. Un solo indicio es insuficiente para que un fiscal acuse a alguien por asesinato o secuestro agravado, que se castiga con cadena perpetua.
En el caso de la muerte de José Manuel Reyes Moro, conocido como “Yuca”, hay por lo menos dos indicios de ejecución extrajudicial. Yuca, supuesto integrante de la banda “Los Ochenta”, murió el 14 de octubre, producto de tres balazos en el cuerpo. De acuerdo con sus familiares, tomaba cervezas con su padre y su tío en un restaurante de El Porvenir, cuando los policías de un patrullero les pidieron documentos. Solo a Yuca decidieron llevárselo, y tuvieron que hacerlo a golpes porque, en la misma versión, el delincuente se resistió, abrazándose a un poste. Según la policía, los integrantes del patrullero forcejearon con él al tratar de capturarlo, y Yuca pudo sacar un revólver y hacer un disparo. En la resolución que archiva el caso, el fiscal registró que el patrullero tenía un agujero de bala. No mencionó que el protocolo de autopsia decía que la boca de Reyes Moro estaba llena de arena de playa. Y que en la segunda página, en la parte correspondiente a la descripción de lesiones traumáticas, el forense indica excoriaciones y hematomas en las muñecas. Para mayor precisión, señala: “marcas de grilletes”.
Estos casos, los primeros, no tuvieron ninguna repercusión. El escenario cambió cuando el escuadrón comandado por Elidio Espinoza liquidó a cuatro supuestos delincuentes en una sola noche. Fue el 27 de octubre de 2007, precisamente el día en que el ministro del Interior Luis Alva Castro llegó a Trujillo para anunciar una guerra sin cuartel contra la delincuencia. En Trujillo no hay grupos de secuestradores ni grandes asaltos con despliegue camionetas rurales y metralletas. El último asalto al Banco de Crédito, el pasado 7 de octubre, que dejó un botín menor a S/. 100.000, fue hecho discretamente y con participación de policías, según están publicando medios locales. Lo dijeron también miembros de los bajos fondos entrevistados para esta nota.
¿A qué se dedican entonces, los delincuentes de la ciudad? Al asalto al paso, al robo de viviendas y autos, a la extorsión. A medida que el crecimiento de Trujillo se fue haciendo evidente, estableciéndose las grandes tiendas, floreciendo las mineras, expandiéndose la construcción y el empleo, la extorsión pasó a ser el delito de moda. Los empresarios son amenazados para que admitan el pago de cupos por su seguridad, lo mismo que transportistas y dueños de establecimientos comerciales. El signo exterior más característico son stickers pegados en las carrocerías de mototaxis, autos de servicio público y buses. Hay lobos, gatitos, Transformers, ángeles, muñecos, palabras, imágenes religiosas. Cada uno corresponde a una banda.Un mototaxista paga un sol diario al extorsionador. Un taxista, un sol cincuenta. Entre La Esperanza y El Milagro circulan unas 3.000 mototaxis, lo que hace un total de S/. 90.000 mensuales por repartirse entre los extorsionadores. Según la policía, la banda de Paco, de la que dependerían unas 150 personas, es la más numerosa.
Otras importantes son Los Pulpos, que maneja 100 subalternos desde el Cerro La Cruz, y Los Ochenta, con similar infantería en Florencia de Mora. Además hay unos 15 grupos menores. Los stickers son distintivos para que miembros de una banda no se metan con los bienes protegidos por otra. Cuando hay rivalidad entre grupos, esta convención no se respeta, y puede haber violencia.
El Ministerio Público ha pedido cadena perpetua para Elidio Espinoza y otros nueve policías que participaron en un operativo en el que murieron cuatro supuestos delincuentes en El Porvenir. El propio Elidio Espinoza narra lo que sucedió aquella noche:“El ministro Alva Castro vino de Lima con grupos de élite: el Escuadrón Verde, los Robocop, que estaban de moda, gente calificada de la Dinoes. Ellos iban a apoyar las operaciones de ese día. Hicimos incursiones y batidas y en una conferencia de prensa mostramos todo lo que se encontró. Ya habíamos acabado cuando nos llaman los jefes para hacer otro operativo más por la noche, por las zonas álgidas: Florencia de Mora, Alto Trujillo, El Porvenir.
Yo dirigía radiopatrulla de la zona este, y me designan como jefe de unidad. No había otra finalidad que mostrar presencia policial y levantar sospechosos, prostitutas, indocumentados. Hicimos un convoy con varias unidades, adelante la gente de acá, que conoce y de apoyo los de Lima, para que los vean. Y fuimos a Florencia de Mora, luego pasamos a Alto Trujillo, recogiendo gente y remitiéndola a la comisaría. Como a las once de la noche llegamos a El Porvenir. Yo iba a la cabeza, atrás en otra camioneta el teniente José Monge, atrás otro, atrás otro. En la zona de Sinchi Roca, en una intersección, aparece una moto con tres sujetos. Se le hace alto. No hacen alto. Yo sentí un impacto en la zona lateral de la camioneta. Como íbamos con el arma en la mano, golpeamos pues.
Cayeron heridos los tres de la moto. Tomamos las armas: una pistola, un revólver, un cuchillo. Encargo que lleven a los heridos, pido apoyo para que otra móvil se lleve la moto. La camioneta que llevaba los heridos pasó adelante, yo en segundo lugar, el resto detrás. Desde la central, escuché por radio un mensaje dirigido a la móvil que llevaba a los heridos a Trujillo. Le decía que tuviera cuidado con facinerosos que estaban en su trayecto. En eso llega el mensaje del oficial de adelante, que dice: ‘¡Tengo balacera, apoyo!’ Cuando lo alcanzo, veo a los efectivos levantando un herido. Yo me dedico a levantar las dos armas que quedaron en el piso donde cayó el delincuente. La camioneta cargó a su cuarto herido y partió al hospital. De inmediato entregamos al Ministerio Público todos los elementos necesarios para que se hiciera una investigación. Dio la casualidad que estaba acá el inspector general de la policía, quien nos llamó y luego de escucharnos nos felicitó.
Después Inspectoría envió a un equipo que investigó todo y concluyó que no hubo irregularidades. Pero cuando se hizo la inspección técnico-criminalística la fiscal no fue. Allí estaba la sangre, los casquillos, todo. Y en su informe acusatorio dice que los hechos fueron en otro lado, a más de un kilómetro de distancia de donde yo me enfrenté. Vamos a ver qué dice el juez de todo esto”.
La acusación narra otros hechos. Basada en numerosos testimonios, en su mayoría con reserva de identidad, sostiene que esa noche Elidio Espinoza y sus policías secuestraron y asesinaron a cuatro hombres. Primero intervinieron a Carlos Mariños, quien iba en una motocicleta, subiéndolo esposado a uno de los vehículos policiales. Luego sacaron de sus viviendas, en distintos lugares de El Porvenir, a Víctor Enríquez, Carlos Esquivel y Ronald Reyes. Siempre según la acusación, a este último lo llevaron a la casa de su suegro, Víctor Torres, para que sacara armas que supuestamente allí escondía, pero no encontraron nada y volvieron a subirlo a una camioneta. Finalmente habrían ejecutado a los cuatro detenidos en un lugar despoblado.
A los 13 años, el hoy coronel Elidio Espinoza comenzó a trabajar de vendedor de diarios en Chepén, donde nació, un pueblo a 100 kilómetros de Trujillo. En Lima se hizo guardia civil subalterno, y luego ingresó a la escuela de oficiales. Realizó, entre otros estudios especializados, el curso de comando en el Ejército, y desempeñó varios cargos de importancia en la policía antes de ser jefe del Escuadrón de Emergencia de la zona este de Trujillo. Allí fue cercano colaborador del hoy ministro del Interior Octavio Salazar, cuando en el 2006 este fue nombrado director de la Policía de La Libertad.
Ese año el crecimiento económico de la región se hacía más evidente, y su delincuencia también. Salazar desarrolló una campaña de captura de bandas que dejó una impresión de eficacia. No es un secreto que Salazar, como policía, es también un buen relacionista público. “En todo caso –dijo un oficial– si su gestión producía como cinco, él veía la manera de presentarlo como diez, y esto cuenta tanto para las capturas como para las armas y bienes incautados”. Durante la investigación para esta nota, que incluyó conversaciones confidenciales con policías en actividad y en el retiro, y entrevistas con personajes del círculo delictivo, entre otros informantes, se recogieron versiones de que una política de “limpieza social” empezó a ser concebida en la policía de Trujillo por entonces, aunque nadie aportó evidencias.
Una fuente entregó una grabación en la que se escucha la conversación de un empresario trujillano con varias personas. El empresario dice haber recibido la visita de una autoridad de la policía a la que menciona por su nombre, para solicitarle apoyo económico destinado a financiar la eliminación de delincuentes. El dinero serviría para pagar a los confidentes que brindarían la ubicación de los objetivos.Aunque la grabación es auténtica, el nombre del oficial no es difundido aquí porque fue obtenida sin consentimiento de los participantes y en sí misma no constituye una prueba. Por otra parte, en 2006, durante la gestión del general Salazar, no hubo muertes de delincuentes por enfrentamientos con la policía.
La oleada mortal comienza a mediados del 2007, luego del D.L. 982, y abarca las gestiones de los generales Carlos León, hoy Inspector General, y Raúl Becerra, quien ejerce hasta la actualidad.Desde su posición como jefe del Escuadrón de Emergencia Este, que está en la primera línea de combate con delincuentes, Elidio Espinoza fue involucrándose progresivamente en casos de enfrentamiento con muerte, hasta que fue dueño de un impresionante récord de investigaciones en la fiscalía. A este escuadrón, que Espinoza comandó hasta el 2009, se atribuye la mitad de las muertes. El grado de coronel que ahora ostenta Espinoza le fue entregado en ceremonia pública de reconocimiento el 18 de junio pasado, cuando ya la fiscalía había pedido para él cadena perpetua.
La acción distinguida que le valió el ascenso, según el expediente, fue haber reducido a nuestro conocido José Manuel Reyes Moro, Yuca, en la intervención que terminó con la muerte de este. Cuando diario El Comercio lo publicó en su página web, con el título “Respaldan a coronel denunciado por supuesto escuadrón de la muerte”, se produjo una avalancha de comentarios elogiosos que incluían condenas a la actitud crítica del encabezado.“Mi ascenso tiene como 15 firmas”, dice Espinoza, para dejar en claro que la medida es completamente institucional.
Pero no es un secreto que el coronel goza del respaldo de todos los principales líderes del Partido Aprista de Trujillo. Uno de ellos le pidió al ex ministro Remigio Hernani que ascendiera a Espinoza. Hernani confirmó que hubo una solicitud, pero no quiso identificar al padrino.–Yo me negué a firmar al ascenso porque el oficial tenía varias investigaciones en curso, algunas de ellas sumamente graves –dijo–.Finalmente, la ministra Mercedes Cabanillas firmó el ascenso. Y la posición oficial sigue siendo clara con los policías investigados.
El 28 de octubre, varios de los acusados por las cuatro muertes de El Porvenir fueron ascendidos en ceremonia pública.La investigación sobre las supuestas ejecuciones extrajudiciales en El Porvenir es una de las dos que han llegado al nivel de acusación fiscal. Otra es la referida a la muerte de Alexander Fernández Bazán, “Loco Álex”, el 17 de julio de 2008, con Elidio Espinoza y cinco policías más como imputados. Según la PNP, Fernández, acompañado de dos delincuentes, protagonizó un enfrentamiento armado con efectivos de un patrullero entre las avenidas América Oeste y Jesús de Nazareth.
Pero Juan Julio Príncipe, un testigo que declaró a la fiscal Cecilia Zavaleta, dijo que vio cómo un grupo de policías sacó a Fernández de su cuarto en la calle Copaigua, urbanización La Rinconada. Príncipe estaba allí, en la ducha, cuando los policías vinieron por el Loco Álex, y narró que una vez descubierto, lo cubrieron con una manta y fue conminado a callar. Horas más tarde, Fernández ingresaba muerto al hospital Belén. Tenía los dedos fracturados y cortados.La tercera y última acusación no iba a realizarse. La fiscalía había solicitado archivar la investigación sobre la muerte de Helbert Quevedo Muñoz, quien fue metido a un patrullero por los policías Juan Carlos Isla y Gilberto Rojas la madrugada del 17 de julio de 2008. Salía de una discoteca en el camino a Huanchaco. Los policías que intervinieron admitieron haberlo tenido en su vehículo, donde, según refirieron, empezó a vomitar y a decir tonterías de borracho. Mientras tanto, Eduard Niño, amigo de Quevedo, seguía al patrullero en un taxi, pero lo perdió de vista al cabo de varias vueltas. De acuerdo con la versión policial, el detenido fue dejado en libertad cerca del Óvalo de Huanchaco luego de que mostrara su cédula de identidad, lo que no hizo en el momento de la intervención. El cadáver de Quevedo, con cuatro balazos, fue encontrado en la playa del lugar. El examen toxicológico reveló que no estaba borracho. Aunque los policías tienen un testigo que corrobora que la víctima bajó del patrullero, y las pericias balísticas indicaron que sus armas no habían sido disparadas, el juez no creyó su versión y ordenó hacer la acusación a la fiscalía.
En otro caso, el de Johnny Rafael Reyes Velásquez, Loco Johnny, el fiscal ha concluido la investigación preparatoria. No se sabe si acusará, pero hay varios testimonios calificados, que fueron recogidos para este artículo. Según estos, el 20 de julio de 2008 Reyes fue detenido en los exteriores de su casa, en la urbanización La Alameda. Tres policías, ya identificados por la fiscalía, lo subieron a un patrullero. Juan Niquin Pérez, quien estaba con el Loco Johnny, siguió a su amigo en un taxi, hasta que perdió de vista al vehículo policial. Reyes ingresó muerto al hospital Belén una hora después. Ninguno de los casos descritos fueron determinantes para que las muertes de los delincuentes adquirieran notoriedad. La causa verdadera tiene un nombre: Erica Rodríguez Arce, de 31 años, mujer de César Velásquez, “Chino Malaco”, y hermana de Freddy Rodríguez, “Freddy Platanero”. Cuando la policía mató a Freddy, Érica se convirtió en activista de los derechos humanos de los delincuentes de Trujillo y convirtió el tema en un caso público.Según la policía, Érica es dirigente de la banda “Los Plataneros”, denominada así porque su padre, Enrique Rodríguez, vendía fruta en el mercado de La Esperanza.
En esta versión, su esposo César también pertenece a la banda. Érica explicó para esta nota que ambos se mantienen vendiendo ropa. Durante la entrevista llegó una clienta y fue recibida por el Chino Malaco. Atender periodistas es una obligación que Érica se impone desde el 9 de octubre de 2008.
Ese día, Freddy, Malaco, dos ayudantes y un chofer, trabajaban retirando puertas y ventanas de una vivienda ubicada en Flor de la Canela 805, urbanización El Golf. La madera se las vendió el propietario de la casa, Walter Robles, quien lo confirmó ante la fiscalía. La policía irrumpió para detenerlos. Todos ellos, menos Freddy, estaban junto a un camión contratado para transportar el material, en el exterior del la vivienda. La policía entró, se escucharon disparos, y después Freddy apareció muerto.
Tenía un disparo en la nuca. Había destrozado la médula, de modo que no podía sostener en una mano una pistola y en la otra una granada, como fue presentado el cadáver para el consumo público. Según sus acompañantes, Freddy estaba desarmado, y le fueron sembradas las armas que la policía presentó. En la versión oficial, el disparo que lo mató no fue a quemarropa porque el mayor Johnny Zumarán hizo fuego desde lo alto de una pared exterior, sostenido desde abajo por sus compañeros. El activismo de la hermana del muerto –“Érica Platanera” en la nomenclatura policial– comenzó tratando de demostrar que esta teoría es pura invención.
Ahora cuenta con un dictamen pericial que demuestra que el único disparo fue hecho mientras Freddy estaba arrodillado, a corta distancia y de arriba abajo. Durante la intervención Érica paseaba a su hija en un parque contiguo, haciendo tiempo mientras los suyos terminaban de cargar la madera. Ella está segura de que si la policía llegaba cuando Malaco aún no salía, hubiera perdido no solamente al hermano sino al marido. Reunió a numerosos deudos y formó la “Asociación de Víctimas Ejecutadas Extrajudicialmente en la Libertad por la PNP”. En su caso aún no canta victoria, porque la fiscalía lo ha archivado, pero un juez debe decidir la apelación presentada por su abogado, Carlos Vásquez Boyer.
Tampoco los casos con acusación tienen el éxito asegurado. “Ningún testigo de la fiscalía me ha visto directamente”, dice Elidio Espinoza refiriéndose al expediente de los cuatro muertos de El Porvenir. Vásquez Boyer, que también representa a los familiares de las víctimas en esta causa, tiene un optimismo moderado. Dijo que no se puede asegurar que algunos de los testigos que declararon reservadamente a la fiscalía lo hagan ante el juzgado, exponiéndose a una identificación. Aunque la fiscalía dirige la investigación, la policía tiene la sartén por el mango durante el proceso.
Nada debería ser más fácil que investigar un enfrentamiento a fuego cruzado entre policías y delincuentes. Todas las evidencias están a la mano, a diferencia de los asesinatos en los que se desconocen el ejecutor, el móvil, el autor intelectual. “Pero si se investigan más de 50 muertes supuestamente cometidas por la policía y esta controla las pericias balísticas, ¿qué tipo de evidencias van a resultar?”, dijo un magistrado que no quiso ser identificado. “En este caso, el Ministerio Público debería tener perito independiente, aunque se venga todo el mundo encima”.–Claro, eso necesita mucho coraje –añadió–.
A comienzos de octubre, la policía intervino un camión que supuestamente llevaba mercadería de contrabando destinada a Grover Grados, esposo de Rosa María Vega, la fiscal que pidió cadena perpetua para los 10 policías implicados en las cuatro muertes de El Porvenir. Enterada de lo que ocurría, la fiscal, por teléfono, les dijo a los policías que cometían una arbitrariedad. La mercadería, como se demostró posteriormente, estaba en regla. Según una fuente del Ministerio Público, Grados fue víctima de una operación policial encubierta. La PNP acusó a la fiscal de obstrucción de justicia, y Rosa María Vega está sometida a una investigación interna. El 30 de octubre, las primeras planas de los diarios de Trujillo dieron la noticia: la fiscal Vega renunciaba a seguir atendiendo el caso. “Tira la toalla”, tituló el diario Correo.
Publicado el 16 de Noviembre por la revista "PODER"

jueves, 19 de noviembre de 2009

La ruta del aceite humano en Chile: Pócima milagrosa



A proposito del descubrimiento de una banda de "pishtacos" en las alturas del departamento de Huánuco, que habría asesiando a más de 60 personas para extraerles la grasa corporal y comercializarlas en Alemania a 10 mil dólares el litro... les dejo este relato del uso del aceite humano para cicatrizar heridas en Chile...

Famoso remedio para quemaduras, cicatrices o estrías, la ruta capitalina del ungüento no es tan oculta como podría pensarse. Pese a que está prohibido cualquier comercio con órganos de vivos o muertos, basta ir a una morgue y en cosa de días tendrá su frasco. Sólo depende de que haya algún muerto recién ‘finaíto’.

Un auténtico mito urbano. Con fama de caro y olor a muerto es la respuesta a cualquier problema epidérmico. Consígase aceite humano y échese ahí, dicen las viejas: cura cicatrices, marcas, quemaduras, estrías y manchas varias.

Pero ¿dónde conseguirlo? ¿Quién lo produce? ¿De dónde se saca? Todos saben de su existencia, pero sólo algunos tienen como respuesta “mira esta cicatriz que tenía… y ahora…” No está en las farmacias, ni en las boticas ni en los open market de curanderos. Pero por ahí alguien tiene un dato: “Vaya a cualquiera morgue y pregunte”, me dice Paola, luego de mostrarme su brazo descicatrizado por el ungüento.

Del año del ñauca

Si ahora es tema de médicos antes lo era de brujos, que en el fondo es lo mismo. Sonia Montecinos, en su libro Mitos de Chile cuenta que el aceite humano en Chiloé era usado por los brujos como combustible para encender la luz del makuñ, un chaleco que los hace volar, y también para alimentar el farol que porta el caballo marino cuando lo montan. En la zona de Talca los campesinos decían que la pomada era buscada y extraída por las brujas en los cementerios para ser guardado en botellas. Luego serviría para sanar enfermos graves o para tirarlos en las puertas de las casas donde se quería hacer algún mal. Pura mala onda.

Los jesuitas la llevaban en estos temas. Desde la Colonia hasta su expulsión en 1767 su botica de calle Bandera era famosa. Tanto que el doctor Enrique Laval hizo un libro sobre la Farmacia de la Botica de la orden de Loyola, donde hay un inventario de lo que tenían. Hay aceite de alacrán, hecho ahogando alacranes en aceite de almendras; aceite vulpino, o sea, de ‘un zorro gordo con piel recién mudada’; bálsamo de cachorros (se tomaban 3 perros recién nacidos y se cocían en aceite común, a lo que se agregan lombrices, poleo, mejoría y orégano) o polvos de caballo marino, cangrejos o ungüento de egipcia. Pero de aceite humano ni rastros.

Pero que los jesuitas no lo hayan inventariado es una cosa. Otra es lo que cuentan los aymarás: para ellos los monjes de sotanas largas y capuchones eran de temer. Estos se paseaban por paisajes desolados y en caso de encontrarse con alguien mayor de 50 años con palabras melosas y discursos aduladores lo adormecían. Luego con un cuchillo abrían el borde derecho del abdomen y extraían toda la grasa del cuerpo. La herida era suturada con hilo invisible y el desdichado después ni se acordaba. Claro que a las semanas adelgazaría hasta la muerte. La grasa se usaría para hacer el crisma de los bautismos.

De vuelta en el siglo XX, Jorge Délano contaba en una entrevista a un sepulturero que el principal problema eran las brujas que iban al cementerio a buscar la necrófila pócima. Había que espantarlas a palos.

Mejor ni pregunte

La idea no es funar a nadie, pero comienzo a preguntar y las respuestas van desde que con el sida se prohibió hasta que mejor échese rosa mosqueta o baba de caracol, que son más fáciles de conseguir. Otra idea es el aceite de San Serapio, mercedario martirizado por los moros y hoy patrono de los enfermos. Cada 14 de noviembre hay que ir a la Basílica de la Merced con un poco de aceite de comer que el cura bendice. La idea es ungir con éste la parte enferma del cuerpo o beberlo en caso de ser interno el mal. La fe hace el resto.

Por ahí alguien me suelta el dato de que en un hospital del centro hay un jorobado que trabaja en la morgue al que se lo puedo comprar. Llego al subterráneo del edificio y tengo dos alternativas: un pasillo a mi izquierda dice Casino, el del lado Anatomía Patológica. Pregunto y un funcionario me dice que hace años que está prohibido sacárselo a los finados y que sólo se da a los amigos. Igual voy.

Entro a una sala con refrigeradores viejos de puerta blanca y con camillas metálicas, mientras espero a alguien intruseo un rato y llego a las mesas de autopsia. En los anaqueles hay tantos frascos como olor a formalina. Adentro flotan distintos órganos. Uno grande tiene una etiqueta que no deja ver el contenido. Dice ‘Malformación de Paunne Bell’. La etiqueta es tan grande que ni deja ver al feto deforme. Más allá hay envases plásticos rotulados: testículos, ovarios/tumores, riñones.

Todo hasta que aparece un viejo flaco con cara de autopsia, quien luego de la pregunta me dice que “acá ni cagando”, que no pregunte por esas cosas y que no sirve para nada, ‘puro mito ¿cómo que le van a cerrar una cicatriz con aceite? Usted ni sabe con qué se puede infectar. Le aconsejo que ni pruebe’.

Voy a otro hospital cercano. Aquí a la morgue le llaman necrología y, como en todos lados, está en el lugar más viejo del hospital. Golpeo y sale un funcionario viejo (éste no tiene cara de cadáver), me dice al principio que no, nos fumamos un cigarro y me sale con que vuelva mañana y que por ser a mi el frasquito de “este porte” – me señala haciendo la forma con el pulgar y el índice – me lo deja en tres lucas.

- Es igual que los chicharrones, es grasa que se diluye -me cuenta-, se usa en la noche y se debe lavar antes la zona. La herida, eso sí, no debe ser muy vieja.

No es tan caro como dicen, pero igual dan ganas de hacer un sondeo para hallar una oferta más barata. Así que voy para un viejo hospital de la zona sur.

Acá de nuevo la morgue se llama Anatomía Patológica. Los congeladores están vacíos excepto uno que tiene una etiqueta con un nombre, además de decir cáncer a la próstata, una fecha y un teléfono. El funcionario es joven y también, luego de un cigarro, me cuenta que se saca de la grasa de la guata o del poto; “igual a la grasa cuando compras carne, esa telita blanca o amarilla”, que se echa de noche porque el trajín del día la mayoría de las veces hace arder la piel, que no son pocos los que preguntan aunque él no lo ha probado, y que vale cinco lucas. Regateando lo saco a 2 mil 500. Pero ahora no tiene porque no ha llegado ningún finado, así que “date una vuelta pasado mañana porque demás que me tiran alguno”.

Pregunto si no hay riesgo de alguna enfermedad y me dice que como la cicatriz está cerrada no hay problema, pero igual ellos hacen un trabajo que cumple los estándares de calidad. O sea, que el muerto esté limpio, que no haya fallecido por alguna enfermedad infectocontagiosa y que el producto se entrega esterilizado, que no me preocupe porque ellos se encargan y lo da garantizado.

Me creo el Sernac, así que voy a un tercer hospital y también a un cuarto, claro que esta vez al otro lado de Santiago. Anatomía Patológica está luego de un largo pasillo por donde trasladan a los finados, ambiente perfecto para una saga de Olguín. El tipo a cargo me dice que ya no, pero que igual va a preguntar, que vuelva mañana y que antes se hacía de las liposucciones; “cuando en las operaciones los cabros se sacaban pelotas de grasa que aquí preparábamos”, y que ahora la maquina no lo permite porque va directo al desagüe. Vale 7 lucas y, regla económica, se nota que hay intermediarios. Demasiado caro, pienso, así es que voy al hospital del frente.

Tiene la morgue en el subterráneo como todos, claro que no parece morgue sino supermercado. Acá es más difícil porque hay secretarias, mesones y guardias de por medio. Así que espero que salga alguien con cara de deudo. Al rato aparece el típico hombre de traje verde que se nota que es intermediario: me cobra 5 lucas. Por estos lados todos sacan su parte.

La movida segura

Por ahí me cuentan que en el Médico Legal un tipo iba donde la vieja de las sopaipillas para comprarle un poco de aceite, del más quemado. Así que hay que buscar una movida segura. Un lugar de seriedad en el rubro de los aceites humanos son los módulos de anatomía de las universidades. Anatomía Normal se llaman.

Llego a una y me topo con el típico funcionario celoso. Me cuenta que se saca de la grasa del cadáver, que su receta es a baño maría y que se mezcla con Crema Lechuga. “Ninguna otra crema porque las demás no sirven y lo cortan”. Pero que no siga con preguntas porque acá no se consigue. Está prohibido.

No me creo cámara del Canal 13 con voz de denuncia, pero igual me doy la vuelta y entro por la parte de atrás del edificio. Llego al subterráneo y éste si que la lleva. En una sala descansan 7 o más cadáveres tapados con mantas verdes, en una mesa también hay igual número de cráneos. Cruzo otra puerta y lo que hace Becerro con los perros no es nada comparado con esto. Cuerpos disecados de distintos portes y edades yacen parados cruzados por fierros de pies a cabeza. A muchos le hicieron una lobotomía y se la dejaron expuesta por lo que es fácil auscultar un cerebro; los órganos han sido pintados de colores, lo que le da un toque salsero al asunto.

Aparece el funcionario de turno y sin rodeos ni nada me dice que vale 10 lucas la cajita. ¿No era un frasco?, pregunto. Y me responde que ellos lo entregan ya listo con Crema Lechuga, llegar y echar, y que se esparce para un lado solamente y no haciendo círculos. Se echa de noche y éste si que es de calidad.

Sana, sana potito de rana

Aún no he encontrado quien haya probado la pócima y no le haya dado resultados. Valeria Ahumada se quemó con leche a los 2 años en el cuello, ella era de Temuco, un médico le consiguió aceite humano, la mamá le echó y hoy me muestra que no tiene nada. Una página de internet que promociona aceite de emú, dice que tiene características naturales similares al aceite humano para fines cosméticos y terapéuticos. Hay 3 ácidos grasos esenciales que ambos aceites contienen: Oleico, Palmitico y Linoleico.
Alicia Escobar a los 3 años se cortó la cara con un alambre de púa que le dejó una cicatriz que le cruzaba la nariz de ojo derecho a mejilla izquierda. Como su marido trabajaba en un hospital militar se consiguió la obituaria pócima. “Me habré echado unas 3 veces y eso que pasado los 30 años y mira…”. Se saca los lentes y muestra su cara sin rastro alguno de cicatriz.

Juan Honeyman sí que sabe de esto. Y no porque se haya cortado sino porque es director del departamento de Dermatología de la Universidad de Chile. Cuenta que ‘la experiencia con aceite humano es de muchos años y sirve para mejorar la cicatrización y bajar keloides, o sea cicatrices hipertróficas’. Claro que el mito es más grande porque según el médico “no está aún científicamente demostrado y los estudios hechos dan cuenta de que no es un beneficio tan espectacular y lo importante es la lubricación y el masaje de la cicatriz’. Es más, ‘incluso el aceite de comer o el de rosa mosqueta es efectivo y basta con el roce para mejorar una cicatriz”.

Con respecto a la preparación reconoce que depende de la calidad de la grasa y que al no ser ésta soluble una buena preparación debe incluir alcohol luego de ser puesta a hervir. Sólo es necesario una buena freidora.

El secreto es la preparación

Una buena preparación se hace en base a grasas sacadas del estómago. Se cortan, se pueden diluir a baño maría o en un sartén. Luego debe agregarse alcohol para que no se solidifique y se vende en tubos de ensayo o envases de penicilina.

Si es por precio los más baratos se encuentran en los hospitales de la zona sur de Santiago a 3 ó 4 mil pesos, depende de su capacidad de regateo, claro que sin boleta. Si lo que busca es calidad, vaya a una escuela de Medicina, donde le costará entre 5 a 10 mil pesos. Certificado, eso sí.

Para usarse debe ser untado con crema Lechuga, no otra porque se corta, y debe esparcirse en forma lineal, no circular, preferentemente durante la noche luego de haber lavado la herida, quemadura, mancha o estría que no se quiera. Un tratamiento consistente en un par de meses borra la cicatriz y usted entrará al selecto grupo de los que pueden mostrar un brazo, cuello u otra parte del cuerpo y decir orgullosos: “Aquí tenía una cicatriz, milagros del aceite humano”. (Reportaje de Mauricio Becerra en ‘La Nación’).