jueves, 19 de noviembre de 2009

La ruta del aceite humano en Chile: Pócima milagrosa



A proposito del descubrimiento de una banda de "pishtacos" en las alturas del departamento de Huánuco, que habría asesiando a más de 60 personas para extraerles la grasa corporal y comercializarlas en Alemania a 10 mil dólares el litro... les dejo este relato del uso del aceite humano para cicatrizar heridas en Chile...

Famoso remedio para quemaduras, cicatrices o estrías, la ruta capitalina del ungüento no es tan oculta como podría pensarse. Pese a que está prohibido cualquier comercio con órganos de vivos o muertos, basta ir a una morgue y en cosa de días tendrá su frasco. Sólo depende de que haya algún muerto recién ‘finaíto’.

Un auténtico mito urbano. Con fama de caro y olor a muerto es la respuesta a cualquier problema epidérmico. Consígase aceite humano y échese ahí, dicen las viejas: cura cicatrices, marcas, quemaduras, estrías y manchas varias.

Pero ¿dónde conseguirlo? ¿Quién lo produce? ¿De dónde se saca? Todos saben de su existencia, pero sólo algunos tienen como respuesta “mira esta cicatriz que tenía… y ahora…” No está en las farmacias, ni en las boticas ni en los open market de curanderos. Pero por ahí alguien tiene un dato: “Vaya a cualquiera morgue y pregunte”, me dice Paola, luego de mostrarme su brazo descicatrizado por el ungüento.

Del año del ñauca

Si ahora es tema de médicos antes lo era de brujos, que en el fondo es lo mismo. Sonia Montecinos, en su libro Mitos de Chile cuenta que el aceite humano en Chiloé era usado por los brujos como combustible para encender la luz del makuñ, un chaleco que los hace volar, y también para alimentar el farol que porta el caballo marino cuando lo montan. En la zona de Talca los campesinos decían que la pomada era buscada y extraída por las brujas en los cementerios para ser guardado en botellas. Luego serviría para sanar enfermos graves o para tirarlos en las puertas de las casas donde se quería hacer algún mal. Pura mala onda.

Los jesuitas la llevaban en estos temas. Desde la Colonia hasta su expulsión en 1767 su botica de calle Bandera era famosa. Tanto que el doctor Enrique Laval hizo un libro sobre la Farmacia de la Botica de la orden de Loyola, donde hay un inventario de lo que tenían. Hay aceite de alacrán, hecho ahogando alacranes en aceite de almendras; aceite vulpino, o sea, de ‘un zorro gordo con piel recién mudada’; bálsamo de cachorros (se tomaban 3 perros recién nacidos y se cocían en aceite común, a lo que se agregan lombrices, poleo, mejoría y orégano) o polvos de caballo marino, cangrejos o ungüento de egipcia. Pero de aceite humano ni rastros.

Pero que los jesuitas no lo hayan inventariado es una cosa. Otra es lo que cuentan los aymarás: para ellos los monjes de sotanas largas y capuchones eran de temer. Estos se paseaban por paisajes desolados y en caso de encontrarse con alguien mayor de 50 años con palabras melosas y discursos aduladores lo adormecían. Luego con un cuchillo abrían el borde derecho del abdomen y extraían toda la grasa del cuerpo. La herida era suturada con hilo invisible y el desdichado después ni se acordaba. Claro que a las semanas adelgazaría hasta la muerte. La grasa se usaría para hacer el crisma de los bautismos.

De vuelta en el siglo XX, Jorge Délano contaba en una entrevista a un sepulturero que el principal problema eran las brujas que iban al cementerio a buscar la necrófila pócima. Había que espantarlas a palos.

Mejor ni pregunte

La idea no es funar a nadie, pero comienzo a preguntar y las respuestas van desde que con el sida se prohibió hasta que mejor échese rosa mosqueta o baba de caracol, que son más fáciles de conseguir. Otra idea es el aceite de San Serapio, mercedario martirizado por los moros y hoy patrono de los enfermos. Cada 14 de noviembre hay que ir a la Basílica de la Merced con un poco de aceite de comer que el cura bendice. La idea es ungir con éste la parte enferma del cuerpo o beberlo en caso de ser interno el mal. La fe hace el resto.

Por ahí alguien me suelta el dato de que en un hospital del centro hay un jorobado que trabaja en la morgue al que se lo puedo comprar. Llego al subterráneo del edificio y tengo dos alternativas: un pasillo a mi izquierda dice Casino, el del lado Anatomía Patológica. Pregunto y un funcionario me dice que hace años que está prohibido sacárselo a los finados y que sólo se da a los amigos. Igual voy.

Entro a una sala con refrigeradores viejos de puerta blanca y con camillas metálicas, mientras espero a alguien intruseo un rato y llego a las mesas de autopsia. En los anaqueles hay tantos frascos como olor a formalina. Adentro flotan distintos órganos. Uno grande tiene una etiqueta que no deja ver el contenido. Dice ‘Malformación de Paunne Bell’. La etiqueta es tan grande que ni deja ver al feto deforme. Más allá hay envases plásticos rotulados: testículos, ovarios/tumores, riñones.

Todo hasta que aparece un viejo flaco con cara de autopsia, quien luego de la pregunta me dice que “acá ni cagando”, que no pregunte por esas cosas y que no sirve para nada, ‘puro mito ¿cómo que le van a cerrar una cicatriz con aceite? Usted ni sabe con qué se puede infectar. Le aconsejo que ni pruebe’.

Voy a otro hospital cercano. Aquí a la morgue le llaman necrología y, como en todos lados, está en el lugar más viejo del hospital. Golpeo y sale un funcionario viejo (éste no tiene cara de cadáver), me dice al principio que no, nos fumamos un cigarro y me sale con que vuelva mañana y que por ser a mi el frasquito de “este porte” – me señala haciendo la forma con el pulgar y el índice – me lo deja en tres lucas.

- Es igual que los chicharrones, es grasa que se diluye -me cuenta-, se usa en la noche y se debe lavar antes la zona. La herida, eso sí, no debe ser muy vieja.

No es tan caro como dicen, pero igual dan ganas de hacer un sondeo para hallar una oferta más barata. Así que voy para un viejo hospital de la zona sur.

Acá de nuevo la morgue se llama Anatomía Patológica. Los congeladores están vacíos excepto uno que tiene una etiqueta con un nombre, además de decir cáncer a la próstata, una fecha y un teléfono. El funcionario es joven y también, luego de un cigarro, me cuenta que se saca de la grasa de la guata o del poto; “igual a la grasa cuando compras carne, esa telita blanca o amarilla”, que se echa de noche porque el trajín del día la mayoría de las veces hace arder la piel, que no son pocos los que preguntan aunque él no lo ha probado, y que vale cinco lucas. Regateando lo saco a 2 mil 500. Pero ahora no tiene porque no ha llegado ningún finado, así que “date una vuelta pasado mañana porque demás que me tiran alguno”.

Pregunto si no hay riesgo de alguna enfermedad y me dice que como la cicatriz está cerrada no hay problema, pero igual ellos hacen un trabajo que cumple los estándares de calidad. O sea, que el muerto esté limpio, que no haya fallecido por alguna enfermedad infectocontagiosa y que el producto se entrega esterilizado, que no me preocupe porque ellos se encargan y lo da garantizado.

Me creo el Sernac, así que voy a un tercer hospital y también a un cuarto, claro que esta vez al otro lado de Santiago. Anatomía Patológica está luego de un largo pasillo por donde trasladan a los finados, ambiente perfecto para una saga de Olguín. El tipo a cargo me dice que ya no, pero que igual va a preguntar, que vuelva mañana y que antes se hacía de las liposucciones; “cuando en las operaciones los cabros se sacaban pelotas de grasa que aquí preparábamos”, y que ahora la maquina no lo permite porque va directo al desagüe. Vale 7 lucas y, regla económica, se nota que hay intermediarios. Demasiado caro, pienso, así es que voy al hospital del frente.

Tiene la morgue en el subterráneo como todos, claro que no parece morgue sino supermercado. Acá es más difícil porque hay secretarias, mesones y guardias de por medio. Así que espero que salga alguien con cara de deudo. Al rato aparece el típico hombre de traje verde que se nota que es intermediario: me cobra 5 lucas. Por estos lados todos sacan su parte.

La movida segura

Por ahí me cuentan que en el Médico Legal un tipo iba donde la vieja de las sopaipillas para comprarle un poco de aceite, del más quemado. Así que hay que buscar una movida segura. Un lugar de seriedad en el rubro de los aceites humanos son los módulos de anatomía de las universidades. Anatomía Normal se llaman.

Llego a una y me topo con el típico funcionario celoso. Me cuenta que se saca de la grasa del cadáver, que su receta es a baño maría y que se mezcla con Crema Lechuga. “Ninguna otra crema porque las demás no sirven y lo cortan”. Pero que no siga con preguntas porque acá no se consigue. Está prohibido.

No me creo cámara del Canal 13 con voz de denuncia, pero igual me doy la vuelta y entro por la parte de atrás del edificio. Llego al subterráneo y éste si que la lleva. En una sala descansan 7 o más cadáveres tapados con mantas verdes, en una mesa también hay igual número de cráneos. Cruzo otra puerta y lo que hace Becerro con los perros no es nada comparado con esto. Cuerpos disecados de distintos portes y edades yacen parados cruzados por fierros de pies a cabeza. A muchos le hicieron una lobotomía y se la dejaron expuesta por lo que es fácil auscultar un cerebro; los órganos han sido pintados de colores, lo que le da un toque salsero al asunto.

Aparece el funcionario de turno y sin rodeos ni nada me dice que vale 10 lucas la cajita. ¿No era un frasco?, pregunto. Y me responde que ellos lo entregan ya listo con Crema Lechuga, llegar y echar, y que se esparce para un lado solamente y no haciendo círculos. Se echa de noche y éste si que es de calidad.

Sana, sana potito de rana

Aún no he encontrado quien haya probado la pócima y no le haya dado resultados. Valeria Ahumada se quemó con leche a los 2 años en el cuello, ella era de Temuco, un médico le consiguió aceite humano, la mamá le echó y hoy me muestra que no tiene nada. Una página de internet que promociona aceite de emú, dice que tiene características naturales similares al aceite humano para fines cosméticos y terapéuticos. Hay 3 ácidos grasos esenciales que ambos aceites contienen: Oleico, Palmitico y Linoleico.
Alicia Escobar a los 3 años se cortó la cara con un alambre de púa que le dejó una cicatriz que le cruzaba la nariz de ojo derecho a mejilla izquierda. Como su marido trabajaba en un hospital militar se consiguió la obituaria pócima. “Me habré echado unas 3 veces y eso que pasado los 30 años y mira…”. Se saca los lentes y muestra su cara sin rastro alguno de cicatriz.

Juan Honeyman sí que sabe de esto. Y no porque se haya cortado sino porque es director del departamento de Dermatología de la Universidad de Chile. Cuenta que ‘la experiencia con aceite humano es de muchos años y sirve para mejorar la cicatrización y bajar keloides, o sea cicatrices hipertróficas’. Claro que el mito es más grande porque según el médico “no está aún científicamente demostrado y los estudios hechos dan cuenta de que no es un beneficio tan espectacular y lo importante es la lubricación y el masaje de la cicatriz’. Es más, ‘incluso el aceite de comer o el de rosa mosqueta es efectivo y basta con el roce para mejorar una cicatriz”.

Con respecto a la preparación reconoce que depende de la calidad de la grasa y que al no ser ésta soluble una buena preparación debe incluir alcohol luego de ser puesta a hervir. Sólo es necesario una buena freidora.

El secreto es la preparación

Una buena preparación se hace en base a grasas sacadas del estómago. Se cortan, se pueden diluir a baño maría o en un sartén. Luego debe agregarse alcohol para que no se solidifique y se vende en tubos de ensayo o envases de penicilina.

Si es por precio los más baratos se encuentran en los hospitales de la zona sur de Santiago a 3 ó 4 mil pesos, depende de su capacidad de regateo, claro que sin boleta. Si lo que busca es calidad, vaya a una escuela de Medicina, donde le costará entre 5 a 10 mil pesos. Certificado, eso sí.

Para usarse debe ser untado con crema Lechuga, no otra porque se corta, y debe esparcirse en forma lineal, no circular, preferentemente durante la noche luego de haber lavado la herida, quemadura, mancha o estría que no se quiera. Un tratamiento consistente en un par de meses borra la cicatriz y usted entrará al selecto grupo de los que pueden mostrar un brazo, cuello u otra parte del cuerpo y decir orgullosos: “Aquí tenía una cicatriz, milagros del aceite humano”. (Reportaje de Mauricio Becerra en ‘La Nación’).

miércoles, 18 de noviembre de 2009

SOBRE ESPIAS Y TRAICIONES...


Creo que solo nos muestran la punta del iceberg, como siempre, a ver si analizan estos comentarios de este muy informado y recomendable blog (elgrancomboclub):

1. Difícil vecindad

No hay que sorprenderse. Tenemos una relación conflictiva con los países vecinos. En lo que recuerde, hemos tenido conflictos y guerras en 1975 (Tacna), 1981 (Falso Paquisha), 1983 (Malvinas), 1995 (Cenepa) y desde comienzos del presente siglo, hemos tenido un recrudecimiento de las tensiones con los vecinos sureños. Es como alguien que tiene algún tema de salud que tiene que cuidar y vivir con él. Tiene que tomar sus precauciones. No hay por qué desesperarse, ni quemar banderas, ni hacer mala sangre. Hay que tomar medidas. Como dice un proverbio francés, las buenas cuentas hacen los buenos amigos. Toca, pues, i) cuidar la paridad militar en todo momento y ii) que haya reciprocidad en las relaciones políticas y económicas.

i) El país necesita tener una capacidad disuasiva a nivel militar. El vecino puede subestimarnos. Da igual. Lo importante es que nosotros mismos no nos subestimemos. Ya se vio la reacción chilena ante
El cohete Paulet 1 y el Scud. Hubo preocupación. Supuestamente el vecino tiene la superioridad militar, pero cuidado.

ii) La defensa nacional no es algo aislado de las relaciones económicas. En la discusión de la ley de reciprocidad se vio con claridad que la tecnocracia tenía mucho mayor poder que los militares peruanos. Ya es ridículo que los vecinos tengan leyes que restringen la inversión en sus puertos, y el Perú no las tenga. Ver
¿Ley Giampietri o ley de reciprocidad y seguridad nacional?.
En Chile durante el gobierno del Pinochet hubo diversos debates ganados por los militares sobre la tecnocracia, puño de Pinochet golpeando la mesa incluído: la ley del cobre y la no privatización de las pensiones militares, entre otros. (Si las AFPs son tan buenas, ¿por qué un gobierno militar excluye a los militares de las mismas?). Ver Los militares chilenos y su relación con los Estados Unidos.

En el Perú durante el fujimorismo pareciera que todos los debates los hubiera ganado la tecnocracia, siguiendo una táctica de perfil bajo. Los militares chilenos, encabezados por Pinochet Ugarte, son los héroes del paseo; los militares peruanos, encabezados por Velasco Alvarado, son los villanos. Ambos gobiernos militares fueron gobiernos institucionales de las fuerzas armadas. Mientras Chile se quedó con las minas y no revirtió la nacionalización allendista, el Perú lo primero que hizo fue revertir la nacionalización velasquista.

Los militares peruanos, jaqueados por el terrorismo y apocados por su velasquismo, subordinaron cualquier consideración geopolítica o social a lo que les impusiera la tecnocracia. Ahora estamos en la ridícula situación de permitir en el país lo que los países vecinos no permiten y haber “privatizado” para que empresas estatales extranjeras se hagan de la extracción de recursos ver El estado es mal empresario (excepto cuando es extranjero).

2. Un espía más, ¿importa?

Dada la relación conflictiva en la región, no de hace siglo y cuarto, sino de las últimas décadas, no deberían parecernos noticias que haya un espía de ciudadanía peruana para otro país. Montesinos fue uno de ellos, y miren cuán lejos llegó. Los espías de ciudadanía peruana fusilados en los setentas. Los espías de ciudadanía peruana del ecuatoriano de “Muerte en el Pentagonito”, que al parecer acabó incinerado. Los espías chilenos del consulado argentino en Punta Arenas. Los espías de la CIA en los setentas, como supuestamente fue Gonzáles Posada; los espías de la KGB en Lima. Sin embargo, a diferencia de otros casos de perfil bajo en tiempo real, como el del espionaje ecuatoriano en el Perú, el reciente caso ha sido de perfil alto, filtrado via RPP. ¿Por qué?

3. ¿Juez y parte?

P21 lo contaba así:
Chile recibe hoy las pruebas del espionaje. ¿El Perú presenta pruebas ante el país al cual se acusa de espionaje? ¿No debería presentar esas pruebas ante la OEA o ante la ONU? Muchas palabras como “republiqueta”, pero ¿qué acción real se está tomando ante el tema? ¿Por qué sale al aire el tema, si no se puede acusar con certeza al país vecino?
4. ¿Otra vez la manipulación de la opinión pública?

Hace unos días Francisco Durand escribió en
De regreso a los tiempos de la oligarquía :
Como bien dijera Ortiz de Zevallos, en las elecciones “mucha gente pobre es fácilmente persuadida”

Y como bien dijera Alfredo Zitarrosa:

Para mí no hay más “entuerto”que la astucia del “mandón”:ése es malo, éste es peory aquél es bueno del todo…–la cosa es hallar el modo de separarnos mejor.Hay una cosa evidentey hay que decirlo también:que el que manda sabe biencomo engañar a la gente.

Y para variar, el espía viene cuando
la caída de aprobación de García se consolida.A Presidente García se reunirá con líderes políticos por caso de espionajeJusto antes de una jornada de protesta el 26 de noviembre. El caso le ha venido bien al arrinconado García.

5. Bien Piñera

El asunto del espía revienta en plenas elecciones chilenas, incluso justo antes de un debate presidencial, ayer. Y los medios peruanos alineados con el gobierno de García no han ocultado su simpatía por el candidato derechista. Muy explícitamente lo plantea el director de P21 en
Tambores de guerra

Esperamos que un futuro gobierno chileno liderado por Piñera, sin canon del cobre y sin tener que demostrarles a los conservadores que no le tiembla la mano, permita construir una relación bilateral madura y pragmática.

El ideal de estos sectores es un gobierno-empresario en Chile que traiga más negocios chilenos en el Perú. Du Bois no se ha cortado un pelo en atacar a la Concertación y a “la socialista Bachelet”:

Este punto es fundamental porque ha sido justamente la bonanza del cobre –los ingresos para las compras de armamento han sido de 5,300 millones de dólares en los últimos cuatro años– lo que, sumado a una necesidad de la socialista Michelle Bachelet de querer demostrar que es dura en los asuntos militares, ha facilitado el desarrollo de la carrera armamentista en la que se encuentra nuestro vecino.

Se vincula a la socialista Bachelet con la ley del cobre, dándole al armamentismo sureño una connotación “socialista”, cuando en Chile simplemente hay consenso nacional a favor las empresas públicas y el uso de sus excedentes en bienes también públicos, como es su defensa nacional.

6. ¿Bases americanas en el Perú?

Algunos columnistas no han tardado mucho en apuntarse a pedir bases americanas en el Perú y hasta una “mini-OTAN” con Colombia, como mecanismo de defensa ante la “amenaza chilena”. Estos pedidos vienen de los sectores más distantes a tener una política proactiva en la defensa nacional. Han pasado de golpe de ser palomas a ser halcones.

Han sido notorios los casos de Mirko Lauer en
Chile-Perú: un espía en el engranaje bilateral:

En este contexto termina volviéndose tentador un pacto faustiano a la colombiana, que utilice el acceso de los EEUU a nuestros aeropuertos y bases para robustecer nuestra capacidad de enfrentar al narcosenderismo y compensar así de alguna manera el creciente desbalance militar que nos impone nuestro próspero vecino del sur.

Ahora pide bases americanas. Cuando aquí se debatió escenarios bélicos Perú-Chile se burló diciendo:

Con ánimo más lúdico, sin embargo algunos blogs interesados en el tema han empezado a jugar con hipótesis de guerra, mismo Playstation.

Ver
aquí, LD.

Y de Aldo Mariátegui en
Las aristas de Ariza:

- Tal vez ya es hora de plantearnos un tratado militar de asistencia recíproca en caso de guerra con Colombia, una mini OTAN para contener a los belicosos Chile y Venezuela, aunque se correría el riesgo de echar a Ecuador en los brazos mapochinos.

Este último tiene un problema de coordinación, pues antes dice “Muy bien que le vendamos electricidad a Ecuador. Es necesario mantener a Quito lejos de la órbita chilena”. Ni EEUU ni Colombia se van a meter en un conflicto con Chile, pues. Ni Ecuador va alejarse de la órbita chilena porque el Perú le venda electricidad. El Perú tiene que basarse en sus propias fuerzas. Nótese cómo se aprovecha el tema del espía para deslizar que el Perú debería aceptar bases americanas o un pacto con Colombia, históricamente neutral o en nuestra contra.

A Otra vez Aldo M:
¿La solución colombiana?:
Dada la aplastante superioridad militar chilena y las amenazas de Hugo Chávez junto a su esbirro Evo, tal vez ya deberíamos ir pensando en una alianza militar -a lo OTAN- con Colombia. No sólo ganaríamos un aliado poderoso y con el padrinazgo yanqui (que debimos buscar ofreciéndole bases), sino que ya sería mucho más difícil que el mundo tolere una agresión múltiple en Latinoamérica sin intervenir. Brasil también podría ser un buen candidato para aliado.

Y no sólo es esta prensa, sino el mismo ministro de defensa Rey:
Ministro peruano lamenta que EE.UU. no tenga base militar en su territorio
Gran error e irresponsabilidad basar la defensa nacional en otros.

6. ¿Fuerzas armadas al servicio de los empresarios mineros o del país?

El general Roberto Chiabra señaló en el programa de la abogada Rosa María Palacios la contradicción de los empresarios, en particular mineros, con las fuerzas armadas. No quieren aportar a las fuerzas armadas, pero a la que tienen problemas con las comunidades campesinas y nativas ya piden una base militar. Que el estado los defienda de otros peruanos, perjudicados por su contaminación.

7. Uri, no le pidas pepas al olmo

El director de La Razón le tira su tiza a los blogstars,
aquí:
(De paso, este affaire ha servido para que las bitácoras se caigan del tercer piso al sótano. No vemos en ellas ninguna pepita. Desde sus úteros virtuales pontifican mucho sobre el “nuevo periodismo”, pero ante la noticia más importante en años se limitan a rebotar lo publicado en los diarios “tradicionales”).

Para sacar una “pepa” en un tema como este, tendría que tratarse de una suerte de bloguero espía, o como los soldados americanos que escriben blogs y ponen fotos exclusivas, o videos con escenas de guerra (tal vez se puedan ganar con algo así en un Starbucks). Por lo demás, los blogs son un medio: aportan lo que sus autores tienen que ofrecer. En el presente blog los temas geopolíticos, históricos y la defensa nacional han sido tratados intensiva y extensivamente.

Algunos posts:-
¿Mar de la Concordia?- Guerra Perú-Chile- ¿Para qué fue Charaña?Y hay varios otros, ver en el buscador del blog.

8. Los que ustedes dejaron pasarEn
Combitos geopolíticos contaba:

Durante la ocupación chilena de Lima, hace siglo y medio, una mujer, limeña, era acusada y acosada por nuestros compatriotas, “¿Con cuántos chilenos estuviste?”, le preguntaban, en tono de burla y reproche por compartir cama con el invasor. Y ella sin inmutarse les respondió: “Con todos los que ustedes dejaron pasar”.

Ahora los predios fujimoristas despiden antichilenismo por todos lados. Pero…¿no fue acaso durante el fujimorismo que vinieron las inversiones chilenas al Perú? ¿No pensaron entonces en la defensa nacional?

9. Repetición de la historia

Fujimori visitó Quito y fue ovacionado en su primer gobierno; sin embargo, esto no impidió que en 1995 viniera la guerra del Cenepa. García hizo algo parecido. Bachelet estuvo al lado de García en el desfile militar peruano y ya tenemos un conflicto servido…

10. Presencia americana

Luego de la guerra del Cenepa, los Estados Unidos como país garante desarrollaron un programa de fronteras. Hoy la USAID tiene una clara presencia en la frontera peruana con el Ecuador, ver
Fronteras Transnacionales, donde coincidentemente se ubican las empresas extractivas americanas. Estados Unidos siguió de cerca ese conflicto (y obtuvo una base militar en Manta después del mismo).

Los Estados Unidos también tuvieron una presencia muy evidente en los conflictos tenidos con Chile (y Bolivia más). De hecho nuestras relaciones han estado mediadas por los Estados Unidos. Así fue al final de la guerra del Pacífico, en el Tratado de 1929, en la casi guerra de mediados de los setentas, y así parece ser ahora….A EEUU ya intervino en el tema: EE.UU. pide a Perú y Chile que resuelvan sus diferencias a nivel bilateral .

11. Antichilenismo americano

Al gobierno americano le disgustó la orientación del gobierno chileno frente al golpe de Honduras y por la readmisión de Cuba en la OEA,
aquí. Desde entonces, la prensa peruana ha emprendido sus baterías contra Insulza y Bachelet.

Notemos este detalle:
Gonzáles Posada: Perú no debe votar por reelección de Insulza en la OEA
El (ex)agente de la CIA, ni corto ni perezoso, se apuntó a la presión sobre Insulza. Mientras Estados Unidos le caía, con Hillary Clinton a la cabeza, por Cuba y Honduras, Gonzáles Posada le caía desempolvando la venta de armas a Ecuador y el armamentismo (que tampoco es de ahora). Notemos la frecuencia con que Gonzáles Posada opina de política internacional, siempre allineado con el tío Sam.

12. Política exterior independiente

El Perú necesita una política exterior indedependiente. No necesitamos ni tenemos que alinearnos con nadie, que tampoco nos defenderá. Ni bases, ni miniotanes, ni Piñeras. Tampoco hay que exagerar el ruidoso tema del espía. Menos ruido y más Paulets.
13. A tener en cuenta:

-
Alan García, el espía y los bloggers chilenos
- Militar peruano acusado de espionaje a favor de Chile
- A una semana de la revisión de la condena a Fujimori
- Confusión por el espía

viernes, 13 de noviembre de 2009

Gonzales-Posada debe una explicación al Perú por espiar para la CIA.- Suboficial FAP y macrocefálico alanista son delincuentes de la misma condición

Vasili Mitrokhin y "The world was going our way": El Archivo Mitrokhin sindica a Luis Gonzales-Posada como agente de la CIA desde los años del gobierno de Velasco Alvarado.


Con el cinismo que lo caracteriza, Luis Gonzales-Posada Eyzaguirre acaba de declarar que Chile le debe una explicación al Perú por el caso del avionero FAP que alimentaba de información al espionaje chileno.

Lo que nosotros le decimos a Gonzales-Posada es que él le debe no sólo una sino muchas explicaciones al Perú exactamente por la misma razón, es decir por servir como instrumento operativo de la CIA desde los años del régimen de Velasco Alvarado.

¿En qué nos basamos para acusar de espía al macrocefálico vocero de la ratonera alanista? La explicación la presentamos en este blog el sábado tres de febrero de 2007 (http://cavb.blogspot.com/2007/02/gonzales-posada-agente-de-la-cia-segn.html):
Vasili Nikitich Mitrokhin fue uno de los principales miembros del Servicio de Inteligencia y Seguridad de la Unión Soviética (KGB). Nacido en Yurasovo, Rusia en 1922, entró a trabajar en la Komitet Informatsii (KI) en 1948. Debe recordarse que el KI fue el organismo de espionaje en el exterior que antecedió a la KGB.

El rol que cumplió Mitrokhin dentro del KI y luego en la KGB fue responsabilizarse del Archivo Central de la Inteligencia Extranjera (FCD). Mitrokhin trabajó como archivero principal y estuvo a cargo de verificar y garantizar la integridad de aproximadamente trescientos mil archivos, lo que le permitió acceso irrestricto a la base de datos de la KGB.

Durante doce años, Mitrokhin trascribió detallada y pulcramente los principales documentos de la KGB. Desertó a Inglaterra en 1992 y entregó el archivo de la KGB (conocido hoy internacionalmente como Archivo Mitrokhin) a la agencia británica de inteligencia MI6. Dicho Archivo expone los secretos de las actividades mundiales de la inteligencia soviética entre 1917 y 1984.

Mitrokhin murió en el año 2004. Al año siguiente se publicó póstumamente el libro que escribió en forma conjunta con Christopher Andrew titulado The world was going our way (New York: Basic Books). Basándose en el Archivo Mitrokhin, su tema central fue la revelación de las actividades de la KGB en las naciones del Tercer Mundo. El capítulo cuarto se refiere a las actividades de la KGB en países con "regímenes progresistas" como el del general Velasco Alvarado en el Perú.

Mitrokhin y Andrew explican que la oficina de la KGB en Lima estableció y mantuvo especiales lazos de cooperación con el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) del régimen velasquista. Como producto de esa cooperación, la KGB logró desarticular importantes brazos de operación de la inteligencia estadounidense en el Perú. En la página 64 de The world was going our way, los autores señalan que los principales logros de la cooperación entre la KGB y el SIN velasquista fueron cuatro:

1) La expulsión del Perú de una serie de funcionarios de la CIA.
2) La reducción de las actividades en el Perú del Cuerpo de Paz de los EE.UU.
3) La eliminación de las actividades en la selva peruana del Instituto Lingüistico de Verano.
4) La revelación a círculos gubernativos del rol como agente de la CIA cumplido por un familiar directo de la señora Consuelo Gonzales-Posada de Velasco, esposa del general Velasco.
La nota manuscrita y la transcripción en el Archivo Mitrokhin se encuentran en la Sección K-22, página 188. En el libro The world was going our way, la referencia del archivista Mitrokhin y de Andrew es la siguiente: "A relative of President Velasco's wife, occupying 'a high position' in the administration, was exposed as, allegedly, a CIA agent."

A pesar de no indicarlo explícitamente en el libro, es obvio que el familiar mencionado es el "cuñadísimo" de Velasco, Luis Gonzales-Posada, quien operó en el Seguro Social y en el diario La Crónica durante la dictadura velasquista.

¿Qué fue de la vida de Gonzáles-Posada después de la dictadura militar? Es del dominio público que desde los años ochenta y hasta el día de hoy, Gonzales-Posada es el principal asesor político de Alan García Pérez. Curiosamente debe recordarse que durante la dictadura fujimorista, Gonzáles-Posada recibió especiales atenciones y seguridad reforzada ordenadas por otro personaje siniestro que creció a la sombra del velasquismo. Nos referimos a su colega en el servicio de entidades extranjeras de espionaje, el delincuente Vladimiro Montesinos Torres.
Fuente: blog de César Vásquez Bazán

lunes, 9 de noviembre de 2009

El secreto de Guantánamo

Estados Unidos, Imperio de la barbarie

El secreto de Guantánamo

por Thierry Meyssan*

Usted cree quizás que está informado sobre lo sucedido en Guantánamo y le sorprende que el presidente Obama no logre cerrar ese centro de tortura. Pues se equivoca. Usted no conoce la verdadera finalidad de ese dispositivo y lo que lo hace indispensable para la actual administración. ¡Cuidado! Si lo que usted quiere es seguir pensando que existen valores comunes entre nosotros y Estados Unidos y que debemos seguir siendo aliados de Washington, absténgase de leer este artículo.
Detenido a la salida de una sesión de “acondicionamiento” en Guantánamo.
Todos recordamos las fotos de torturas que circularon por Internet. Se presentaban como trofeos de guerra que habían recogido unos cuantos soldados estadounidenses. Pero, al no poder verificar su autenticidad, los grandes medios de difusión no se atrevían a reproducirlas. En 2004, la cadena CBS les dedicó un reportaje. Comenzó así un gran movimiento de denuncia de los malos tratos infligidos a los iraquíes.

La cárcel de Abu Ghraib demostraba que la supuesta guerra contra la dictadura de Sadam Husein era en realidad una guerra de ocupación como cualquier otra, con la misma secuela de crímenes. Washington aseguró, como era de esperar, que se trataba de excesos cometidos a espaldas de los mandos por unos cuantos individuos no representativos, calificados como «manzanas podridas». Algunos soldados fueron arrestados y juzgados para que sirvieran de ejemplo. Y se cerró el caso hasta las siguientes revelaciones.

Simultáneamente, la CIA y el Pentágono iban preparando a la opinión pública, tanto en Estados Unidos como en los países aliados, para un cambio de valores morales. La CIA había nombrado un agente de enlace con Hollywood, el coronel Chase Brandon (un primo de Tommy Lee Jones), y contratado a célebres escritores (como Tom Clancy) y guionistas para escribir nuevos guiones para películas y series de televisión. Objetivo: estigmatizar la cultura musulmana y banalizar la tortura como parte de la lucha contra el terrorismo. Como ejemplo de ello, las aventuras del agente Jack Bauer, en la serie 24h, han sido abundantemente subvencionadas por la CIA para que cada temporada llevara un poco más lejos los límites de lo aceptable.

En los primeros episodios, el héroe intimida a los sospechosos para sacarles información. En los episodios siguientes, todos los personajes sospechan unos de otros, y se torturan entre sí, con más o menos escrúpulos y cada vez más seguros de que están cumpliendo con su deber. En la imaginación colectiva, siglos de humanismo fueron así barridos y se impuso una nueva barbarie.

Esto permitía al cronista del Washington Post, Charles Krauthammer (que además es siquiatra) presentar el uso de la tortura como «un imperativo moral» (sic) en estos difíciles tiempos de guerra contra el terrorismo.

La investigación del senador suizo Dick Marty confirmó al Consejo de Europa que la CIA había secuestrado a miles de personas a través del mundo, entre ellas varias decenas –posiblemente cientos– habían sido secuestradas en territorio de la Unión Europea. Vino después la avalancha de testimonios sobre los crímenes perpetrados en las cárceles de Guantánamo (en la región del Caribe) y de Baghram (Afganistán). Perfectamente acondicionada, la opinión pública de los Estados miembros de la OTAN aceptó la explicación que se le dio y que tan bien cuadraba con las novelescas intrigas que la televisión le venía sirviendo: para poder salvar vidas inocentes Washington estaba recurriendo a métodos clandestinos, secuestrando sospechosos y haciéndolos hablar mediante métodos que la moral pudiera rechazar pero que la eficacia había hecho necesarios.

Fue a partir de esa narración simplista que el candidato Barack Obama se levantó contra la saliente administración Bush. Convirtió la prohibición de la tortura y el cierre de las prisiones secretas en medidas claves de su mandato. Después de su elección, durante el periodo de transición, se rodeó de juristas de muy alto nivel a los que encargó la elaboración de una estrategia para cerrar el siniestro episodio. Ya instalado en la Casa Blanca, dedicó sus primeros decretos presidenciales al cumplimiento de sus compromisos en la materia. Aquella prontitud conquistó a la opinión pública internacional, suscitó una inmensa simpatía hacia el nuevo presidente y mejoró la imagen de Estados Unidos ante el mundo.

El único problema es que, al cabo de un año de la elección de Barack Obama, se han resuelto unos cientos de casos individuales pero en el fondo nada ha cambiado. El centro de detención creado por Estados Unidos en su base militar de Guantánamo sigue ahí y no hay esperanzas de cierre inminente. Las asociaciones de defensa de derechos humanos señalan además que los actos de violencia contra los detenidos han empeorado. Al ser interrogado sobre el tema, el vicepresidente estadounidense Joe Biden declaró que mientras más avanzaba en el expediente de Guantánamo, más cosas que hasta entonces ignoraba iba descubriendo. Y después advirtió a la prensa, enigmáticamente, que no se podía abrir la caja de Pandora. Por su parte, el consejero jurídico de la Casa Blanca, Greg Craig, quiso presentar su renuncia, no porque considere que haya fallado en su misión de cerrar el centro, sino porque estima en este momento que se le ha dado una misión imposible.

¿Por qué el presidente de los Estados Unidos no logra que lo obedezcan en su propio país? Si ya todo está dicho sobre los abusos de la era Bush, ¿por qué se habla ahora de una caja de Pandora y qué es lo qué es lo que causa tanto temor?

El problema es que el sistema es en realidad mucho más extenso. No se trata solamente de unos cuantos secuestros y una prisión. Y lo más importante es que su finalidad es radicalmente diferente de lo que la CIA y el Pentágono le han hecho creer al público. Antes de emprender este descenso al infierno, es conveniente aclarar algo.

El secretario de Defensa Donald Rumsfeld participó en las reuniones del Grupo de los Seis, que se encargó de escoger las formas de tortura que debían aplicar los militares estadounidenses. Aquí vemos a Rumsfeld durante visita a la cárcel de Abu Ghraib (Irak).

Contrainsurgencia

Lo que hizo el ejército estadounidense en Abu Ghraib no tenía nada que ver, por lo menos al principio, con los experimentos que está realizando la US Navy [la Marina de Guerra de los Estados Unidos] en Guantánamo y en sus otras prisiones secretas. Se trataba entonces simplemente de lo que hacen todos los ejércitos del mundo cuando se transforman en policía y se enfrentan a una población hostil. Tratar de dominarla a través del terror. En este caso, las fuerzas de la coalición reprodujeron [en Irak] los crímenes que los franceses cometieron durante la llamada batalla de Argel contra los argelinos, a los que además los franceses seguían llamando «compatriotas». El Pentágono recurrió al general francés retirado Paul Aussaresses, especialista en «contrainsurgencia», para que se reuniera con los oficiales superiores.

Durante su larga carrera, Aussaresses acompañó a los Estados Unidos dondequiera que Washington emprendió «conflictos de baja intensidad», principalmente en el sudeste asiático y en Latinoamérica.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos instala dos centros de entrenamiento en esas técnicas, la Political Warfare Cadres Academy (en Taiwán) y la School of Americas [conocida en español como Escuela de las Américas] (en Panamá). En ambas instalaciones se impartían cursos sobre la tortura destinados a los encargados de la represión en el seno de las dictaduras asiáticas y latinoamericanas.

Durante los años 1960 y 70, la coordinación de ese dispositivo se desarrollaba a través de la World Anti-Communist League, de la que eran miembros los jefes de Estado interesados [1]. Aquella política alcanzó considerable extensión durante las operaciones Phoenix en Vietnam (“neutralización” de 80,000 individuos sospechosos de ser miembros del vietcong) [2] y Cóndor en América Latina (“neutralización” de opositores políticos a escala continental) [3]. El esquema de articulación entre las operaciones de limpieza en las zonas insurgentes y los escuadrones de la muerte se aplicó exactamente de la misma manera en Irak, sobre todo durante la operación Iron Hammer [4].

La única novedad en el caso de Irak es la distribución entre los soldados estadounidenses de un clásico de la literatura colonial, The Arab Mind, del antropólogo Raphael Patai, con un prefacio del coronel Norvell B. De Atkine, jefe de la John F. Kennedy Special Warfare School, nueva denominación de la siniestra Escuela de las Américas desde que ésta se mudó a Fort Bragg (en Carolina del Norte) [5]. Este libro, que presenta en tono doctoral toda una serie de estúpidos prejuicios sobre los «árabes» en general, contiene un célebre capítulo sobre los tabúes sexuales, utilizados en la concepción de las torturadas aplicadas en Abou Ghraib.

Las torturas perpetradas en Irak no son simples casos aislados, como afirmó la administración Bush, sino que se integran en toda una estrategia de contrainsurgencia. La única forma de ponerles fin no es la condena moral sino la solución de la situación política. Pero Barack Obama sigue dilatando el retiro de las fuerzas extranjeras que ocupan Irak.

Exitoso autor, inventor de la psicología positiva, profesor de la universidad de Pensilvania y ex presidente de la American Psychological Association, Martin Seligman supervisó las torturas experimentales aplicadas a los prisioneros en Guantánamo.

Los experimentos del profesor Biderman

Fue con una perspectiva muy diferente que el profesor Albert D. Biderman, siquiatra de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, estudió para la Rand Corporation el acondicionamiento de los prisioneros de guerra estadounidenses en Corea del Norte.

Mucho antes de Mao y del comunismo, los chinos habían perfeccionado refinados métodos destinados a quebrar la voluntad de un detenido e inculcarle el deseo de hacer confesiones. Su uso durante la guerra de Corea dio ciertos resultados. Prisioneros de guerra estadounidenses confesaban con toda convicción ante la prensa crímenes que quizás no habían cometido.

Biderman presentó sus primeras observaciones durante una audiencia en el Senado, el 19 de junio de 1956, y más tarde, al año siguiente, ante la Academia de Medicina de Nueva York (Ver documentos disponibles en línea a través del vínculo que aparece al final de este artículo).

Biderman definió 5 estados a través de los cuales transitan los «sujetos»:

1. Al principio el prisionero se niega a cooperar y se encierra en el silencio.

2. Mediante una mezcla de brutalidades y gentileza, es posible hacerlo pasar a un segundo estado en que se le induce a defenderse de las acusaciones que se le hacen.

3. Posteriormente el prisionero empieza a cooperar. Sigue proclamando su inocencia pero trata de complacer a sus interrogadores reconociendo que quizás ha cometido alguna falta sin querer, por accidente o por descuido.

4. Cuando transita por la cuarta fase, el prisionero está ya completamente desvalorizado a sus propios ojos. Sigue negando las acusaciones de que es objeto, pero confiesa su naturaleza criminal.
5. Al final del proceso el prisionero admite ser el autor de los hechos que se le imputan. Incluso inventa detalles complementarios para acusarse a sí mismo y reclama que se le castigue.

Biderman examina también todas las técnicas utilizadas por los torturadores chinos para manipular a los prisioneros: aislamiento, monopolización de la percepción sensorial, cansancio, amenazas, gratificaciones, demostraciones del poder de los carceleros, degradación de las condiciones de vida, formas de sometimiento. La violencia física tiene un carácter secundario, la violencia sicológica se hace total y tiene carácter permanente.

Los trabajos de Biderman sobre el «lavado de cerebro» adquirieron una dimensión mítica. Los militares estadounidenses empezaron a temer que el enemigo pudiera utilizar contra Estados Unidos a los propios soldados estadounidenses ya acondicionados para decir cualquier cosa y quizás para hacer también cualquier cosa. Concibieron entonces un programa de entrenamiento destinado a los pilotos de caza estadounidenses para lograr que éstos se volvieran refractarios a aquella forma de tortura y evitar que el enemigo pudiera “lavarles el cerebro” si caían prisioneros.

Dicha forma de entrenamiento se denomina SERE, siglas que corresponden a Supervivencia, Evasión, Resistencia, Escape (Survival, Evasion, Resistance, Escape). En sus inicios, este curso se impartía en la Escuela de las Américas, pero hoy se ha extendido a otras categorías del personal militar y se imparte en varias bases. Este tipo de entrenamiento se ha implantado además en cada uno de los ejércitos que forman parte de la OTAN.

La decisión de la administración Bush, después de la invasión de Afganistán, fue utilizar esas técnicas para lograr inducir a los prisioneros a hacer confesiones que demostrarían, a posteriori, la implicación de Afganistán en los ataques del 11 de septiembre, validando así la versión oficial sobre los atentados.

Se procedió a construir nuevas instalaciones en la base naval estadounidense de Guantánamo y comenzó allí la realización de experimentos. La teoría del Albert Biderman se completó con los aportes de un psicólogo civil, el profesor Martin Seligman, conocida personalidad que fue presidente de la American Psychological Association.

Seligman demostró que la teoría de Ivan Pavlov sobre los reflejos condicionados tenía un límite. Se pone un perro en una jaula cuyo suelo está divido en dos partes. De forma aleatoria, se envían descargas eléctricas a uno u otro lado del suelo. El animal salta de un lado a otro para protegerse. Hasta ahí no hay nada sorprendente. Posteriormente, se electrifican los dos lados de la jaula. El animal se da cuenta de que nada puede hacer para escapar de las descargas eléctricas y que sus esfuerzos son inútiles. Y acaba entonces por rendirse. Se acuesta en el suelo y cae en un estado de indiferencia que le permite soportar pasivamente el sufrimiento. Se abre entonces la jaula y… ¡sorpresa! El animal no huye. En el estado psíquico en que se encuentra ya ni siquiera es capaz de hacer oposición. Permanece acostado en el suelo electrificado, soportando el sufrimiento.

La Marina de Guerra estadounidense formó un equipo médico de choque. Esta envió al profesor Seligman a Guantánamo. Conocido por sus trabajos sobre la depresión nerviosa, Seligman es una vedette. Sus libros sobre el optimismo y la confianza en sí mismo son best-sellers mundiales. Y fue él quien supervisó experimentos realizados con personas como conejillos de indias. Algunos prisioneros, al ser sometidos a terribles torturas, acaban sumiéndose espontáneamente en el estado psíquico que les permite soportar el dolor, y que los priva también de toda capacidad de resistencia. Al manipularlos de esa forma, se les lleva rápidamente a la fase 3 del proceso de Biderman.

Basándose también en los trabajos de Biderman, los torturados estadounidenses, bajo la guía del profesor Martin Seligman, realizaron experimentos con cada una de las técnicas coercitivas y las perfeccionaron. Para ello se elaboró un protocolo científico que se basa en la medición de las fluctuaciones hormonales. Se instaló un laboratorio médico en la base de Guantánamo y se recogen muestras de saliva y de sangre de los “conejillos de indias” a intervalos regulares para evaluar sus reacciones. Los torturadoras han ido refinando sus métodos. Por ejemplo, en el programa SERE se monopolizaba la percepción sensorial impidiendo, mediante una música estresante, que el prisionero pudiese dormir.

En Guantánamo se han obtenido resultados muy superiores con los gritos de bebés reproducidos durante días enteros. Antes, el poderío de los carceleros se demostraba mediante golpizas a los prisioneros. En la base naval estadounidense de Guantánamo se creó la Immediate Reaction Force. Se trata de un grupo encargado de castigar a los prisioneros. Cuando esta unidad entra en acción sus miembros portan corazas de protección al estilo de Robocop. Sacan al prisionero de su jaula y lo meten en una pieza de paredes acolchadas y recubiertas de madera enchapada. Proyectan al “conejillo de indias” contra las paredes, como para romperle los huesos, pero el tapizado amortigua parcialmente los golpes de forma que el prisionero queda atontado sin que se produzcan fracturas.

Pero el principal “adelanto” se ha logrado con el suplicio de la bañera [6]. Antiguamente, la Santa Inquisición sumergía la cabeza del prisionero en un tina llena de agua y lo sacaba justo antes de que muriera ahogado. La sensación de muerte inminente provoca una angustia extrema. Pero se trataba de un procedimiento primitivo y los accidentes eran frecuentes. Actualmente, ni siquiera hace falta una tina llena de agua sino que se acuesta el prisionero en una bañera vacía. Se le ahoga entonces vertiendo agua sobre su cabeza, con la posibilidad de parar inmediatamente. Ahora hay menos accidentes.

Cada “sesión” se codifica para determinar los límites soportables. Varios ayudantes miden la cantidad de agua utilizada, el momento y la duración del ahogamiento. Cuando esta se produce, los ayudantes recogen el vómito, lo pesan y lo analizan para evaluar el gasto de energía y el agotamiento provocado. En resumen, como decía el director adjunto de la CIA ante una Comisión del Congreso de los Estados Unidos: «Eso no tiene nada que ver con lo que hacía la Inquisición, con excepción del agua» (sic).

Los experimentos de los médicos estadounidenses no se hicieron en secreto, como los del doctor Josef Menguele en Auschwitz, sino bajo el control directo y exclusivo de la Casa Blanca. Todo se informaba a un grupo encargado de tomar las decisiones, grupo que se componía de 6 personas: Dick Cheney, Condoleezza Rice, Donald Rumsfeld, Colin Powell, John Ashcroft y George Tenet. Este último atestiguó que había participado en una docena de reuniones de trabajo de dicho grupo.

Pero el resultado de esos experimentos no es satisfactorio. Son pocos los “conejillos de indias” que han resultado receptivos. Se logró imponerles lo que debían confesar, pero su estado se mantuvo inestable y no ha sido posible presentarlos en público ante una contraparte. El caso más conocido es el del seudo Khalil Sheikh Mohammed. Se trata de un individuo arrestado en Pakistán y acusado de ser un islamista kuwaití, aunque es evidente que no se trata de la misma persona.

Al cabo de un largo periodo de torturas, durante las cuales fue sometido 183 veces al suplicio de la bañera sólo durante el mes de marzo de 2003, el individuo dijo haber organizado 31 atentados diferentes a través del mundo, desde el atentado cometido en 1993 en Nueva York contra el WTC hasta los del 11 de septiembre de 2001, pasando por la explosión de una bomba que destruyó un club nocturno en Bali y la decapitación del periodista estadounidense Daniel Pearl. El seudo Sheikh Mohammed mantuvo sus confesiones ante una comisión militar, pero los abogados y jueces militares no pudieron interrogarlo en público porque se temía que, ya fuera de su jaula, se retractara de lo que había confesado.

Para esconder las actividades secretas de los médicos de Guantánamo, la Marina de Guerra estadounidense organizó viajes de prensa a Guantánamo para periodistas complacientes. El ensayista francés Bernard Henry Levy se prestó así para desempeñar el papel de testigo moral visitando lo que quisieron enseñarle. En su libro American Vertigo, Bernard Henry Levy asegura que el centro de detención de la base naval estadounidense de Guantánamo no se diferencia de las demás penitenciarías estadounidenses y que los testimonios sobre las torturas «han sido más bien inflados» (sic) [7].


Una de las cárceles flotantes de la US Navy. Se trata del navío USS Ashland. La cala de fondo aplanado fue modificada para recibir las jaulas con prisioneros y disponerlas en varios niveles.

Las prisiones flotantes de la US Navy

En definitiva, la administración Bush estimó que era muy reducido el número de individuos que podían ser “acondicionados” al extremo de creer que habían cometido los atentados del 11 de septiembre. Concluyó entonces que una gran cantidad de prisioneros debían ser puestos a prueba para seleccionar a los más receptivos.

Teniendo en cuenta la polémica que se desarrolló alrededor de Guantánamo y para garantizar que fuese imposible cualquier acción legal en su contra, la Marina de Guerra de los Estados Unidos creó otras prisiones secretas y las situó fuera de toda jurisdicción, en aguas internacionales.

17 barcos de fondo plano, como los que se destinan al desembarco de tropas, fueron convertidos en prisiones flotantes con jaulas como las de Guantánamo. Tres de esos navíos han sido identificados por la asociación británica Reprieve. Se trata del USS Ashland, el USS Bataan y el USS Peleliu.

Si se suman todas las personas que han sido hechas prisioneras en diferentes zonas de conflicto o secuestradas en cualquier lugar del mundo y transferidas a ese conjunto de prisiones durante los 8 últimos años, resulta que un total de 80,000 personas deben haber pasado por ese sistema, entre ellas por lo menos un millar pudieran haber sido llevadas hasta las últimas fases del proceso de Biderman.

A partir de todo lo anteriormente mencionado, el problema de la administración Obama se resume de la siguiente manera: No será posible cerrar Guantánamo sin que se sepa lo que allí se hizo. Y no será posible reconocer lo que allí se hizo sin admitir que todas las confesiones recogidas son falsas y que fueron inculcadas de forma deliberada a través de la tortura, con las consecuencias políticas que ello implica.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, el tribunal militar de Nuremberg actuó en 12 juicios. Uno de ellos estuvo dedicado a 23 médicos nazis. Siete de ellos fueron absueltos, 9 fueron condenados a penas de cárcel y otros 7 fueron condenados a muerte. Desde entonces existe un Código Ético que rige la medicina a nivel mundial. Ese Código prohíbe precisamente lo que los médicos estadounidenses hicieron en Guantánamo y en las demás cárceles secretas.

Thierry Meyssan
Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).Los artículos de esta autora o autor Enviar un mensaje
Este artículo se publicó inicialmente en la edición del 19 de octubre de 2009 del semanario ruso Odnako.
[1] «La Liga Anticomunista Mundial, internacional del crimen», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 12 de mayo de 2004.

[
2] «Operación Fénix», por Arthur Lepic, Red Voltaire, 16 de noviembre de 2004.

[
3] Ver Operación Cóndor, Pacto criminal, libro de referencia de nuestra colaboradora la historiadora Stella Calloni. «Stella Calloni presentó en Cuba su libro “Operación Cóndor, Pacto criminal”», 16 de febrero de 2006. Ver también, en el sitio de la Red Voltaire: «Berríos y los turbios coletazos del Plan Cóndor», por Gustavo González, 26 de abril de 2006. «Los militares latinoamericanos no saben hacer otra cosa que espiar», por Noelia Leiva, 1º de abril de 2008. «El Plan Cóndor universitario», por Martín Almada, 11 de marzo de 2008.

[
4] «La Operación US «Martillo de hierro» en la guerra de Irak», por Paul Labarique, Red Voltaire, 11 de septiembre de 2003.

[
5] The Arab Mind, por Raphael Patai, prefacio de Norvell B. De Atkine, Hatherleigh Press, 2002.

[
6] También conocido como “el submarino” o con el término inglés “waterboarding”. Nota del Traductor.

[
7] American vertigo, por Bernard-Henry Lévy, Grasset & Fasquelle 2006.

«La bancarrota médica arruina todos los años a un millón de estadounidenses»


El doctor Young explica cómo funciona la sanidad en EEUU

«La bancarrota médica arruina todos los años a un millón de estadounidenses»


Traducido para Rebelión por Juan Vivanco

«Bancarrota médica» es un concepto que no conocía hasta que me lo explicó el doctor Quentin Young en la sala de reuniones de la asociación Physicians for a National Health Program (PNHP), aquí en el centro de Chicago. En la pared destaca una foto de hace unos años con un Barack Obama joven, casi adolescente, en compañía de Young y otros dirigentes de la asociación.

«Bancarrota médica quiere decir que te embargan por deudas sanitarias, porque los honorarios del médico, las facturas de los análisis y los gastos de hospitalización se han acumulado. Entonces interviene el ejecutor judicial y te lo quitan todo: por si fuera poco estar enfermo, quizá moribundo, te quitan la casa, el coche, los muebles, te dejan en la calle, te impiden mandar a tus hijos a la universidad. Es una salvajada. Las bancarrotas médicas no son un fenómeno marginal, pues el 62% de todas las quiebras declaradas por los tribunales de EEUU corresponden a deudas médicas, y todos los años un millón de personas van a la quiebra por esta clase de deudas».

En realidad muchas de estas insolvencias atañen a cantidades bastante modestas que podrían nivelarse (el 20% ascienden a menos de 1.000 dólares, 670 euros; el 40% a menos de 5.000 dólares y el 13% a menos de 10.000 dólares), pero las compañías de seguros exigen la bancarrota porque quieren mostrarse inflexibles y convencer a todos de que no les conviene dejar de pagar.

Quentin Young tiene ya 86 años muy bien llevados, pero hasta el año pasado ejerció la medicina privada en Hyde Park (durante años Barack Obama acudió a la consulta de su socio): «He ejercido durante 61 años» dice con orgullo. Es una figura histórica de la izquierda usamericana. En 1968 atendió gratuitamente a los manifestantes apaleados por la policía durante los disturbios de la Convención Demócrata de Chicago. Ahora dirige la asociación de médicos más progresista de EEUU («somos 17.000; aunque parezca mucho, somos pocos con respecto a los 700.000 doctores que hay en nuestro país»). No en vano su sigla significa «médicos por un Plan Nacional de Salud»: Young es partidario a ultranza de un Servicio Nacional de Salud y cualquier solución que no pase por ahí le parece confusa, cuando no contraproducente. Recuerda que se reunió con Giovanni Berlinguer para aprender del Servicio de Salud italiano. («El PCI era un buen partido, lástima que se fuera al garete».)

Es evidente que para Quentin Young «bancarrota médica», además de una noción del derecho concursal, es la expresión que describe mejor el estado de la sanidad en EEUU.

«La sanidad en EEUU tiene una salud pésima, desde el punto de vista económico, médico y ético. El país gasta 2,5 billones de dólares en sanidad, la sexta parte del Producto Interior Bruto (PIB), 8.000 dólares per cápita anuales: gastamos en sanidad el doble que los países que nos siguen en gasto sanitario, Francia y Alemania, y sin embargo 47 millones de usamericanos carecen de cobertura sanitaria. El año pasado, 45.000 muertes se han debido a que las víctimas no tenían cobertura; esta cifra está en aumento vertiginoso: en 2002 los muertos por falta de seguro sólo fueron 18.000. Recuerde que el 11 de septiembre hubo 3.000 víctimas en total, ¡y estamos hablando de 45.000 anuales!».

Young achaca el desastre sanitario a las compañías privadas de seguros. Recuerda que antes de la segunda guerra mundial las aseguradoras permanecían al margen del mercado sanitario. Entraron gracias a la economía de guerra, para que las empresas proporcionaran beneficios no monetarios a los obreros que tenían los salarios congelados.

«Desde entonces las compañías de seguros recurrieron a toda clase de ardides para aumentar sus beneficios. Por supuesto, incrementaron desmesuradamente las primas de las pólizas, que iban encareciéndose a medida que se conglomeraban los grupos monopolistas. Pero sobre todo recortaron costes, tratando de reducir a la mínima expresión las prestaciones. Han adquirido una habilidad enorme para aducir razones que las eximan de curarte. La más pérfida es la de las ‘condiciones preexistentes’: dicen que tienen derecho a no pagarte un tratamiento si descubren que el origen de tu enfermedad es anterior al momento en que contrataste la póliza. Pueden negarte el tratamiento de un tumor en el pulmón a los 50 años invocando un resfriado que tuviste de niño. Es de locos, el colmo del cinismo. Y lo único bueno que ha hecho el país en 60 años por la sanidad, Medicare, el tratamiento gratuito para los ancianos de más de 65 años y para los minusválidos totales, lo logramos sólo porque las compañías de seguros estaban encantadas de deshacerse de los viejos, el grupo de la población con más enfermedades y por lo tanto el más gravoso en términos de gasto sanitario. Al cedérselos al Estado, las aseguradoras reducían costes.»

Las compañías de seguros son la bestia negra de Quentin Young:

«Hace seis años Obama venía aquí, era un político local, y era un firme partidario del single payer, es decir, del Sistema Nacional de Salud. El sistema single payer reúne todas las ventajas económicas y sociales, pero tiene una pega: está mal visto por las aseguradoras. Las aseguradoras tienen un poder enorme, han sufragado las campañas de senadores y diputados. El presidente de la comisión del Senado que discute la reforma sanitaria, el senador por Montana Max Maucus, cobró millones de dólares de las aseguradoras. ¿Se da cuenta? No es de extrañar que descartara desde el principio la hipótesis del single payer. Ahora también Obama se ha vuelto mucho más blando y no ha hecho nada por imponer un debate sobre el single payer. No se deje confundir por las protestas de la derecha: son marginales y están magnificadas por los medios. La mayoría de los ciudadanos son partidarios del Sistema Nacional de Salud, pero sus representantes, los parlamentarios, están en la nómina de las compañías de seguros. Hoy en día estas compañías son un peligro para la democracia, porque intentan por todos los medios que los representantes no respeten la voluntad de sus electores, del pueblo.»

Le pregunto si esta será la oportunidad para una auténtica reforma sanitaria.

«Ni por asomo. Por ahora tenemos dos sistemas públicos. Uno es Medicare, del que le acabo de hablar. Luego hay un sistema para los pobres y los parados que se llama Medicaid. Medicare es bueno porque atiende a todos los ancianos de cualquier clase social, mientras que Medicaid es un parche, es mejor que nada, pero de serie B. Lo que queremos es un Medicare para todos.»

Ese es el asunto, porque más de uno me ha comentado que el fallo de Obama ha sido anunciar la reforma sanitaria como algo nuevo, en vez de presentarla como la ampliación de un programa que ya existe y funciona bien, es decir, Medicare. Me lo dicen John Nichols, de The Nation, David Moberg, de In These Times, y otros sindicalistas con quienes me entrevisto. Todos ellos coinciden en que si Obama hubiera usado este argumento, habría conjurado los temores de los ancianos. Porque la propaganda republicana sembró entre ellos el miedo a que, con la reforma sanitaria, los fondos de Medicare se extendieran a quienes carecen hoy de cobertura médica, que se los quitaran a los viejos para dárselos a otros. Quizá Obama pensaba que no tenía fuerza suficiente para imponer un «Medicare para todos».

De todos mis interlocutores, este viejo doctor es el más radical. Tiene una opinión pésima de la reforma de Obama, confirmada, a su juicio, por el respaldo que la American Medical Association (AMA) ha prometido a la ley que se vota hoy [8 de noviembre] en el Congreso.

«La AMA tiene 240.000 miembros, un tercio de todos los médicos, pero está en decadencia. Muchos médicos, en vez de ingresar en la AMA, forman asociaciones especializadas, que son casi clubes. Yo pertenezco a la de los internistas, con 120.000 miembros. La AMA siempre ha tenido alma de tendera, para ella la medicina no es más que es un negocio para ganar dinero. Siempre ha sido un sindicato reaccionario con un poder político enorme. Si la AMA apoya esta reforma es porque se ha dado cuenta de que no va a atacar los privilegios corporativos.»

Pero otros activistas son menos radicales. En la Citizen Action de Illinois, una coalición que agrupa más de 200 organizaciones de base (en cuyo consejo de administración también se sienta Quentin Young), la codirectora Lybda DeLaforgue me dice que frente al desastre actual y, especialmente, a la bancarrota sanitaria, esta reforma es un gran paso adelante. Todos están teóricamente a favor de un Servicio Nacional de Salud, pero ya sería un avance lograr una aseguradora pública integradora y opcional (lo que aquí llaman public option). «Sería algo magnífico, extraordinario» dice la sindicalista Jo Patton.

Fuente: http://www.ilmanifesto.it/il-manifesto/in-edicola/numero/20091107/pagina/08/pezzo/264177/

viernes, 6 de noviembre de 2009

MIKEL ERENTXUN - EL ABRAZO DEL ERIZO (1995)

Hace unos días, revisando el muy recomendable portal http://www.efeeme.com/.com/, encontré en la sección Operación Rescate, un análisis muy recomendable del disco "El abarzo del erizo" de Mikel Erentxun, la mitad de la legendaria banda española Duncan Dhu, definitivamente, este disco es desde hace mucho tiempo uno de mis favoritos dentro de su discografía como solista, con ese sonido eléctrico que parece que no fuera firmado por él, este ha sido su disco mas experimental desde el punto de vista musical, luego vendrían discos imprescindibles como el magnifico "Ciudades de paso" o el último en estudio "El corredor de la suerte", para finalmente cerrar un ciclo de canciones honestas con el disco en vivo "Tres noches en el Victoria Eugenia", disco doble que incluye un DVD con la participación espectacular de artistas de la talla de Enrique Bunbury (Heroes del Silencio), Ivan Ferreiro (Piratas), Amaya Montero (Oreja de van Gogh), y destacando sobre todo la interpretación energica y conmovedora del poeta de San Sebastian Rafa Berrio, y cierra con broche de oro una participación especial, nostalgica, abrumadora y desgarradora del compañero de toda la vida, Diego Vasallo...

Existen muchas anecdotas de este último gran disco del gran Mikel Erentxun, la fallida participación de Amaral, la cancelación a último momento de Joaquín Sabina, pero sobre todo, la opcion que tuvo Andres Calamaro de participar en este recital, pero que por problemas de agenda no pudo realizarse, incluso hasta ya se había elegido el tema...

Y no olvidar que el gran Mikel nos ha visitado tres veces, la primera para presentarse en el estelar de la extinta "Feria del Hogar" en el que nos regalo una de las presentaciones mas espectaculares de los últimos años, luego vendría a presentarnos el "Ciudades de Paso" en el Centro de Convenciones del María Angola, en el que se registro una inédita colaboración con Christian Meier en el tema "Mañana" y finalmente, nos trajo su último disco en estudio en la explanada del Museo de la Nación...


Pero eso lo dejaremos para el futuro, ahora repasemos esta interesante nota realizada por EFE EME rescatando "El abrazo del erizo", disco muy recomendable y olvidado por muchos de sus seguidores.



Mikel Erentxun
“El abrazo del erizo”DRO, 1995

Texto: JUANJO ORDÁS.

¡El disco de rock alternativo de Mikel Erentxun! Ni más ni menos. “El abrazo del erizo” fue su segundo álbum en solitario y primero tras la primera disolución de Duncan Dhu, con el que se alejaba de sonoridades amables para facturar un pop muy marcado por guitarras sucias que podrían interesar al público grunge y alternativo, aunque su actitud juvenil y suaves formas no dejaban de ser un gancho para sus seguidores de toda la vida. Por ello no podemos hablar de un disco excesivamente rupturista, aunque se trate de una de sus mejores obras y tenga encanto contemplar a Erentxun nadando en nuevas fuentes de inspiración.

El equipo de grabación fue de lujo. Grabado en Londres bajo las ordenes de Colin Fairley (Elvis Costello) y del propio Erentxun, la banda estuvo formada por auténticas leyendas como Pete Thomas (Ariel Rot, Elvis Costello), Robert Quine (¡el guitarrista de Richard Hell y Lou Reed!) y Phil Spalding (Mick Jagger), con las colaboraciones puntuales a las seis cuerdas de Marc Ribot y Mark Gardener. Sobra decir que el disco sonaba espectacular de principio a fin.

Las canciones firmadas en su mayoría entre Erentxun y JM Corman (su letrista habitual) no solo eran excelentes, sino que capturaban el desencanto de la juventud que escapa, del reloj que no se detiene, de las camisetas decoloradas. El hastío generacional en manos de Erentxun resultó ser un arma convincente, llena de poder. Las canciones no dejan de ser amables, las melodías sedosas de su autor siguen ahí, pero hay un punto de intensidad que situa a “El abrazo del erizo” lejos de cualquier otro disco del ex Duncan Dhu.

Los guitarrazos de ‘Observatorio’ nos llevan al punk neoyorkino, el estribillo con voz femenina de ‘Ahora sé que estás’ recordaba a los Pixies, dejando que la visita a las islas británicas marcara la hermosa ‘El cielo es del color de las hormigas’ (muy británica). Y es que el trabajo suena anglosajón de cabo a rabo, pero al sonido dominante de mitad de los 90 (Stone Roses, Sonic Youth). La fina nostalgia del gran single ‘Suelta las riendas de mi corazón’ (¿la mejor canción de Mikel?), la taciturnidad de ‘De espaldas a mí’ o el vivaz estribillo de la genial ‘Frases mudas’ son sencillamente perfectos. Ni siquiera Bosé es capaz de reventar el disco, aportando la aceptable letra de ‘Levanto el vuelo’ y realizando unos buenos coros en la pieza.


Así es “El abrazo del erizo”, un disco fantástico, un regalo para sus seguidores y para sus detractores, pues ni estos se podrían poner pegas a esta gran obra. Los seguidores de Los Planetas deberían escucharlo. Y no es broma.


Finalmente, Mikel Erentxun, desde su pagina web http://www.erentxun.ws/, en la que comenta sus discos, cine, música en general y a través de su blog nos mantene muy bien informados, nos regala sus comentarios sobre esta operación rescate:


Hoy aparece en EFE EME una articulo sobe EL ABRAZO DEL ERIZO , que me ha gustado mucho y ademas ha encendido la llama del recuerdo , hacia uno de mis discos favoritos . Siempre senti que fue un album incomprendido .. Os dejo el enlace y prometo escribir proximamente las cronicas de EADE como ya hice con NAUFRAGIOS !


MIKEL ERENTXUN - EL ABRAZO DEL ERIZO (1995)
http://rapidshare.de/files/48644280/Abrazo_Del_Erizo.rar.html

lunes, 2 de noviembre de 2009

Rechazan EU y Europa por riesgosa la vacuna adquirida


Rechazan EU y Europa por riesgosa la vacuna adquirida

Marco AppelProceso 01-11-2009 22:39 Internacional

Bruselas— A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la industria farmacéutica aseguran que las vacunas contra la influenza A H1N1 son seguras y eficientes, gran parte de la población en Estados Unidos y Europa –donde se han comenzado a aplicar– no piensa recurrir a ellas porque las considera de mala calidad y teme daños a su salud.

Así lo expresan, de acuerdo con diversos sondeos, el 80% de los franceses, el 71% de los británicos, el 62% de los alemanes y el 41% de los estadounidenses. Más inquietante aún: parte del personal hospitalario de esos países mantiene la misma posición e incluso se ha manifestado contra la vacunación obligatoria.

La Food and Drugs Administration (FDA) autorizó la producción masiva en Estados Unidos de cuatro vacunas contra la también llamada “gripe porcina”. Las firmas beneficiadas fueron la australiana CSL Limited, la estadounidense MedImmune LLT, la suiza Novartis Vaccines and Diagnostics Limited y la francesa Sanofi-Pasteur Inc., a la que el Gobierno de Felipe Calderón compró 20 millones de dosis.

La FDA sostuvo en un comunicado de prensa que las vacunas de tales empresas habían sido sometidas a “pruebas de calidad” y “vigiladas rigurosamente en su fabricación”. Sin embargo, reconoció que su decisión de autorizarlas se había basado en “datos preliminares”, e incluso advirtió que “la dosis óptima” para niños estaba aún en estudio y sería comunicada “en un futuro próximo”.

Más aún: La FDA señaló que, “como todos los medicamentos”, los destinados a prevenir la influenza A H1N1 “podrían ocasionar efectos adversos inesperados” o “serios”, y confirmó la utilización de thiomersal en una porción de los productos.

Existen sospechas de que esa sustancia, que sirve de conservador para una amplia gama de vacunas, incluidas las antigripales, puede provocar daños neurológicos y síndromes de autismo. Padres de niños supuestamente afectados han levantado en el pasado demandas contra autoridades sanitarias e industrias farmacéuticas. Así, por principio de precaución, Estados Unidos y países europeos como Francia habían prohibido su uso en 1999 y 2000, respectivamente.

Vacuna inconclusa

El 2 de mayo último, en plena movilización de la comunidad internacional por el brote de la influen-za A H1N1 en México, la OMS respaldó a la industria farmacéutica en su pretensión de tener lista una vacuna en un lapso “de cinco a seis meses”.

Al respecto, el doctor francés Marc Girard, conocido especialista en los efectos colaterales de las medicinas, afirmó categórico –como también lo han hecho otros colegas suyos– que “nunca” en su carrera “había visto que una vacuna se desarrollara a tanta velocidad y en condiciones tales que ponen en peligro la salud pública”.

El pasado 14 de septiembre, en el canal de noticias France 24, Girard advirtió que las vacunas contra la influenza A H1N1 disponibles en el mercado son producto de una investigación “inconclusa”.

En un reporte del 4 de octubre, el experto galo explicó que el desarrollo de cualquier vacuna antigripal, “por más banal que ésta sea”, tiene que pasar por exámenes de estabilidad, pruebas de fármaco-toxicidad y ensayos clínicos, entre muchas otras fases, cuya duración “se cifra normalmente en años”.

Tan solo el protocolo para la fase de ensayos clínicos, observó Girard, estipula que cada paciente reclutado debe ser estudiado durante dos meses a partir del día de su reclutamiento. Pero “si un paciente fue reclutado el 15 de agosto y otro el 15 de octubre, eso alarga ya el ensayo hasta el 15 de diciembre, es decir cuatro meses”.

Tales ensayos comenzaron el 7 de agosto en Estados Unidos y un día antes en la Unión Europea (UE), de acuerdo con datos oficiales.

No obstante, en tiempo récord la FDA estadounidense autorizó tales productos el 15 de septiembre, y el 6 de octubre arrancó en el país la campaña de vacunación, unos días antes que en la UE, la que aprobó el 29 de septiembre las vacunas de la británica GlaxoSmithKline y de Novartis (el 7 de octubre admitió la de la estadounidense Baxter).

El laboratorio chino Sinovac Biotech Ltd. –al que el gobierno de Calderón compró 10 millones de dosis– recortó todavía más los tiempos: el 3 de septiembre fue el primero del sector en obtener el permiso de las autoridades locales para comercializar su producto.

Consultado por Proceso el 26 de octubre último, el epidemiólogo británico Tom Jefferson –quien desde hace 15 años dirige el área de vacunas de Cochrane Collaboration, un organismo internacional e independiente que, con base en Londres, se dedica a evaluar los estudios sobre la efectividad de las vacunas antigripales– remitió a este corresponsal al Meta-Registro de Ensayos Clínicos Controlados de la editorial científica inglesa BioMed Central, donde se puede conocer el estado en que se encuentran las pruebas.

La búsqueda arrojó 18 ensayos clínicos –en adultos sanos y grupos de riesgo: niños, mujeres embarazadas y ancianos–, los cuales están realizando en su mayoría las farmacéuticas mencionadas. Sin embargo, ninguno de los ensayos enlistados ha sido “completado”, y siete de ellos ni siquiera han comenzado la fase de reclutamiento de pacientes. Se prevé que uno finalizará en noviembre de este año, y que el resto lo hará entre marzo y noviembre de 2010.
El 9 de octubre pasado, la desconfianza ciudadana frente al proceso de elaboración de dichos productos escaló hasta los tribunales estadounidenses. En esa fecha, un grupo de médicos y enfermeras del estado de Nueva York demandó a la FDA ante un juzgado federal de Washington. Acusan al organismo gubernamental de aprobar demasiado rápidamente la vacuna, “sin antes haber demostrado de manera adecuada que sea segura y eficaz”.

El gran negocio

La venta de vacunas antigripales se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos para el sector farmacéutico. Mientras que hace una década una dosis contra la gripe estacional costaba dos dólares en Estados Unidos, actualmente se cotiza en 15 dólares, precio similar al que tiene en Europa.

Tan solo en Estados Unidos –donde 100 millones de habitantes se vacunan contra la gripe de temporada– el comercio de todo tipo de vacunas asciende a 4 mil 700 millones de dólares anuales, de acuerdo con una nota del diario Chicago Tribune publicada el 19 de octubre pasado.
El mercado de vacunas antigripales lo dominan las empresas estadunidenses Merck & Co. y Wyeth (propiedad de Pfizer), así como las europeas GlaxoSmithKline, Novartis y Sanofi-Pasteur. éstas y otras firmas de ambas regiones producen 90 por ciento de las vacunas antigripales disponibles en todo el mundo.

Las ganancias serán todavía mayores: según anunció la OMS, las farmacéuticas están vendiendo cada dosis contra la influenza A H1N1 a un precio de 10 a 20 dólares en los países ricos, sus principales mercados. El organismo internacional estima una producción mundial superior a 4 mil millones de vacunas.

Y eso no es todo: el 16 de julio pasado, el presidente estadounidense Barack Obama creó un fondo de mil 825 millones de dólares a favor de las firmas farmacéuticas que elaboran tales productos. Su antecesor, George W. Bush, había ya otorgado hace apenas tres años otro fondo por mil millones de dólares, destinado a que esa industria acelerara la preparación de vacunas contra la gripe aviar.

La aparición de la influenza A H1N1 ha hecho tan jugoso el negocio de las vacunas que las industrias más poderosas del sector están buscando posiciones más ventajosas en el mercado. Por ejemplo, el pasado 28 de septiembre, la estadounidense Johnson & Johnson adelantó que invertirá 440 millones de dólares en la compra de 18 por cientode la holandesa Crucell NV, que produce esa clase de vacunas.

El mismo día, otro consorcio estadounidense, Abbott Laboratories Inc., anunció su plan de adquirir la unidad de fabricación de vacunas de la farmacéutica belga Solvey, por un monto de 6 mil 600 millones de dólares. Sanofi-Pasteur también dijo que invertirá 100 millones de euros en la construcción de una planta de vacunas antigripales en México.

Vacunas poco efectivas

El epidemiólogo Tom Jefferson, de la organización Cochrane Collaboration, acusa a la industria farmacéutica, a la OMS y a las autoridades de salud pública de “haber construido una maquinaria” en torno a una supuesta “pandemia inminente” de la nueva gripe A H1N1.
Señala que la OMS declaró una situación de “pandemia” (alerta 6) al percatarse de que la influenza A H1N1 era “un nuevo virus, que se propagaba rápidamente y contra el cual no había ninguna inmunidad”.

Pero antes de 2003, cuando la OMS cambió los criterios para activar una alerta de “pandemia”, una declaración de esa naturaleza significaba que el “nuevo virus” también provocaba “una tasa elevada de morbilidad (proporción de personas enfermas en un lugar durante un periodo de tiempo) y fallecimientos”, lo cual, afirma Jefferson, no ha sucedido con la influenza A H1N1. Con la definición anterior a 2003, puntualiza, la influenza A H1N1 no hubiera pasado al grado de “pandemia”.

El epidemiólogo británico expone que las estimaciones oficiales sobre el número de muertes que causa la gripe estacional –entre 250 mil y medio millón en el mundo, según la OMS– están infladas.

únicamente el 7 por ciento de las “enfermedades de tipo gripal”, explica, son provocadas por el “verdadero virus de la gripe”, y el resto las ocasionan otros 200 virus que producen síntomas semejantes, como el rino virus o el virus sincicial respiratorio humano.

Por tanto, Jefferson opina que “no hay diferencia entre la gripe porcina y una epidemia normal de gripe estacional”. En ese sentido, asegura, está demostrado que la vacunación contra cualquier gripe “no cambia en nada las tasas de decesos durante el invierno” y sirve, principalmente, a los adultos con buena salud, y poco o nada a los llamados grupos de riesgo.
Además, “siempre existe el peligro de que el virus mute durante la producción de la vacuna y, como consecuencia, ésta resulte ineficaz”.

Según el experto europeo, en algunos países se ha extendido la vacunación contra la gripe estacional a niños de seis a 23 meses. (El gobierno mexicano ha incluido a este segmento infantil en la vacunación contra la gripe porcina.)

Jefferson también comenta que en otros países se recomienda esa vacunación en personas mayores de 60 o 65 años, ya que así, estima la OMS, se reduce entre 70 por ciento y 85 por ciento el riesgo de complicaciones y de muerte en ese segmento de población.

Bajo la dirección de Jefferson, la Cochrane Collaboration evaluó los estudios disponibles sobre la eficiencia de las vacunas antigripales desde hace 40 años. Los resultados fueron publicados, entre 2006 y 2008, en la serie de reportes Evaluación sistemática.

El organismo concluyó que “no hay suficientes pruebas para determinar si la vacunación antigripal es eficaz para prevenir la gripe entre los adultos en buena salud”. Asimismo, halló que la utilidad de las mismas vacunas entre los sujetos mayores de 65 años “es modesta”.

Al respecto, un estudio de referencia en la materia –en el que participaron 72 mil 527 pacientes durante ocho años y que fue coordinado por Lisa A. Jackson, del Group Health Cooperative de Estados Unidos– encontró evidencias de que había un enfoque sesgado de los supuestos beneficios que la mayor parte de los estudios atribuyen a las vacunas antigripales aplicadas a los ancianos .

El trabajo de Jackson, publicado el 20 de diciembre de 2005 en el International Journal of Epidemiology, descubrió que una gran parte de los ancianos sometidos a tales estudios gozaban de buena salud, podían desplazarse y participar en los ensayos clínicos, dando así resultados alentadores.